Wssel de Guimbarda (La Habana,
26.11.1833-Cartagena 9.5.1907) es un pintor de y para la oligarquía
local española de la Restauración. Tanto en su etapa
sevillana como, ya al final de su vida, en Cartagena, Wssel se
presenta como un pintor todoterreno, con una amplísima
obra que abarca todos los géneros, influido por la estética
de la época y enfocado a complacer al grupo dirigente de
ambas localidades. Incrustado entre la elite dirigente local de
Cartagena, su trayectoria vital, desde su regreso a la Península
hasta su muerte en 1907 viene marcada por la pertenencia a tal
grupo social. Es más, si analizáramos, a un nivel
más general, la evolución familiar de los Ussel
de Guimbarda, observaríamos como, por el peculiar camino
del arte, Wssel de Guimbarda consigue transformar la tradición
militar de su familia encaminándola hacia la oligarquía
municipal cartagenera convirtiéndola en una más
entre la elite dirigente de esta localidad murciana.
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Dama con mantón
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Hijo y nieto de militares cartegeneros, Manuel Ussel de Guimbarda
y Malibrán (que a partir de su estancia sevillana firmará
sus obras como Wssel de Guimbarda) nació en La Habana donde
estaba destinado su padre como Comandante del Regimiento de Caballería
de Lanceros del Rey. Tras quedarse huérfano de madre, en
1841, padre e hijo regresan a España para instalarse en
San Fernando (Cádiz). De allí se trasladan en 1843
a Madrid en donde, probablemente, Wssel de Guimbarda cursará
estudios en la Academia de Bellas Artes durante los cursos de
1843-44 y 1844-45. Ese año, volviendo a su lugar de origen,
padre e hijo regresan a Cartagena en donde el padre, iniciando
la transformación social que concluirá Manuel Wssel,
invertirá en las muy lucrativas minas de La Unión,
germen de la burguesía decimonónica de la región
de Murcia.
Durante su estancia en Cartagena, Wssel iniciará su carrera
artística a la par que continúa la trayectoria militar
de su familia en el campo de la Armada. Como no podía ser
de otra manera, Manuel Wssel de Guimbarda se introduce en los
ambientes intelectuales de dicha ciudad entablando relaciones
de amistad con los personajes más inquietos. Así,
el 17 de junio de 1864 entrará como socio en la Sociedad
Económica de Amigos del País de Cartagena. Será
también en este momento cuando casará con Adelaida
Angosto Lapizburu, hija de uno de los oligarcas más ricos
de Cartagena.
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Paisaje, 1897 |
Tras la muerte de su padre y la devaluación de las acciones
mineras, el matrimonio decidirá trasladarse en Sevilla
en 1867, localidad en la que permanecerán hasta 1886. Y
será aquí donde el arte de Wssel se consolidará
definitivamente. A través de su inmensa producción
pictórica, que abarcarán todo tipo de géneros
(pintura histórica, religiosa, retratos y copias de grandes
obras) y que estará muy influida por el legado de Murillo,
se introducirá entre la elite dirigente llegando a ocupar
el cargo de regidor del Ayuntamiento de Sevilla el 11 de junio
de 1874 y en la Diputación Foral.
Partiendo de sus contactos personales, constituirá una
clientela entre la buena sociedad sevillana a la que proporcionará
lo que demandaba: retratos, pintura de género y copias
de las grandes obras. Su producción anual, que supera ampliamente
el centenar de obras, se vendía sin grandes dificultades
en el mercado andaluz e inundaba las colecciones extranjeras.
Esta vertiente comercial se completaba, sin contradecirse, con
la necesidad de respaldo oficial, que le permitiría aumentar
su clientela. Este respaldo oficial venía dado a través
de la Exposiciones Nacionales o Regionales. Wssel de Guimbarda
se presentará a la Exposcion Nacional de 1866 con el lienzo
Murillo, en Capuchinos, pintando la Virgen conocida con el nombra
de la Servilleta, a la Provincial de Sevilla de 1867 con "un
estudio de cabeza" y "tres estudios pequeños"
y a la Provincial de Cádiz de 1868 con tres retratos, "tres
estudios del natural", un "San Bartolomé"
(copia de Ribera) y un boceto titulado La Abundancia coronando
el Genio de España. Si a estos ejemplos añadimos
los numerosos retratos, entre ellos los de Alfonso XII y la reina
María Mercedes, y los encargos oficiales, como los retratos
de ilustres doctores para la Universidad de Sevilla, tendremos
una buena panorámica de su producción pictórica.
Otra forma de respaldo oficial fueron sus clases en los Estudios
Superiores de la Escuela de Bellas Artes de Cádiz que mantendría
hasta su nombramiento como profesor en la Academia de Bellas Artes
de Sevilla el 2 de noviembre de 1879 tras ser elegido miembro
de la misma el 2 de marzo de 1877.
Por último, su consolidación social en Sevilla vendría
dada por una catarata de premios y condecoraciones que se inicia
con el nombramiento, el 29 de marzo de 1877, como Comendador de
la Orden de Isabel la Católica, de la que llegó
a ser Comendador de Número por nombramiento de 23 de julio
de 1878, la designación como Caballero de la Orden de Carlos
III el 1 de octubre de 1877 o el diploma del Consejo Supremo de
los Hospitalarios con fecha de 2 de marzo de 1877). Condecoraciones
viejas para un nuevo rico.
Sin embargo, sin que sepamos muy bien los motivos, Wssel de Guimbarda
se trasladará en 1886 de Sevilla a Cartagena. Los biógrafos
de Wssel de Guimbarda no se han parado a analizar los motivos
de esta marcha que, a simple vista, parecen bastante difíciles
de determinar. La asentada posición de sus suegros, la
buena marcha de la explotación minera de La Unión
y el deseo de regresar a la "patria chica" pueden ser
las motivaciones últimas de este traslado que, sin embargo,
no provocó un cambio significativo en la pintura de Wssel.
Establecido en una de las mejores zonas de Cartagena, Guimbarda
ejerció hasta su muerte en 1907 una auténtica "dictadura"
pictórica en la ciudad. Suyas son las decoraciones públicas
más importantes (como la decoración del Ateneo,
la de la sede de la Compañía de Electricidad Anhemeyer,
la del Teatro Principal de Cartagena, varios retratos de personajes
ilustres para el Ayuntamiento, la decoración del café
Imperial...) sin olvidar su labor para las iglesias de Santa María
de Gracia y de la Caridad en Cartagena, la Iglesia parroquial
de Totana o la Colegiata de San Patricio en Lorca. Además,
su labor pedagógica le proporcionó numerosos discípulos
que continuaron su obra y conservaron su memoria más allá
del día de su muerte, el 9 de mayo de 1907.
Nos encontramos así, en el caso de Wssel Guimbarda, un
ejemplo de cómo, a través de un camino singular
como la pintura, un hombre decidido puede entrelazarse con la
elite social burguesa, todavía incipiente, siendo aceptado
en el grupo como uno de sus representantes más reconocidos. |