TÉCNICAS Y PROCEDIMIENTOS
EN LOS LIENZOS DE VIRGILIO
MÓNICA BALLESTER - SUSANA LESCURRE
Sin lugar a dudas, uno de los atractivos del descubrimiento de un nuevo artista o de una nueva tendencia es el modo o método de trabajo. En este caso, nos encontramos anee las circunstancias de un artista exiliado. Si en décadas anteriores el desarrollo de la vanguardia europea, sobre todo en sus orígenes, había contado con técnicas experimentales que ofrecían obras innovadoras tanto por sus materiales como por su color y texturas, en época de guerra y postguerra explorar, investigar o manipular se hace más difícil.
En el caso del artista catalán Virgilio Vallmajó, hemos analizado más de medio centenar de obras durante tres meses. Es casi imposible pensar que hayan llegado hasta nosotros, desafiando el paso del tiempo sobre materiales tan elementales y desprotegidos. Es como si el artista, osadamente, quisiese retar a las leyes de la pintura, de la materia, y crease una cocina de artesano alquimista sin pensar en la posteridad.
Su técnica pictórica no es ortodoxa, no es clásica, utiliza materiales pobres, telas inadecuadas, papeles sin tratar, preparaciones imposibles y pigmentos inestables con mezclas ajenas a la ortodoxia.
Las investigaciones realizadas parten, en primer lugar, del análisis de sus materiales. En cuanto a los bastidores, encontramos que todas las obras estaban montadas sobre armazones de mala calidad, algunos originales de Virgilio y otros acoplados con posterioridad. Siempre con maderas muy toscas, sin preparar y casi en la totalidad de los casos no presentaban cuñas para atirantar, de tal manera que el primer problema que se planreaba es el abombamiento de los lienzos.
Del mismo modo los soportes utilizados - telas, papeles, cartones o tablas — no contienen materiales nobles. Así por ejemplo, los paneles de madera utilizados en alguna ocasión presentan alabeados ya que se sirve de maderas reaprovechadas.
En cuanto a las telas, son siempre de escasa calidad. A veces son telas toscamente tejidas, otras son trapos de cocina o trozos de tela de algodón muy finos con los bordes cosidos a mano. La conclusión que se extrae de todos estos materiales es la enorme carencia de material pero, al mismo tiempo, refleja el gran ímpetu de pintar sobre cualquier soporte. La existencia de iniciales bordadas al mirar detrás de alguno de los lienzos no hace mas que evocar las penurias de un artista, que no duda incluso en recurrir a una sabana para continuar creando.
Un análisis más exhaustivo de los lienzos nos habla de la utilización de mezclas de fibras naturales como el lino y algodón o lino y cáñamo. Estas fibras orgánicas degeneran igualmente que los soportes textiles. De tal manera, en ese proceso de envejecimiento se pierden la consistencia y la elasticidad provocando, en muchas ocasiones, el desprendimiento inmediato de la capa pictórica, comienza así la labor del restaurador para frenar el proceso.
No existe un tratamiento especial en las telas de Virgilio. Al no estar tratada la tela evoluciona ante la humedad de una forma distinta a un lienzo encolado o preparado. En una tela encolada, imprimada y pintada, la cola "pega " entre sí los hilos del tejido y rellena y almidona los espacios intermedios, proceso que no se cumple en Virgilio. Por este motivo, se producen embolsamienros de la tela y levantamientos de la película pictórica.

Trozo de toalla con letras ordadas
empleado como lienzo |
Trapo de cocina
empleado como lienzo |
Madera reucilizada como soporte |
Parece ser que él mismo preparaba sus lienzos ya que aunque en ese momento existían negocios especializados o talleres para tal actividad, todas sus obras demuestran una producción meramente artesanal y muy experimental. A la clásica preparación con yeso inerte y cola, Virgilio anadia abundantes pigmentos que hacían disminuir la proporción exacta para una correcta adhesión así como un aumento excesivo de la cola orgánica de conejo, (se reconoce fácilmente porque codos sus lienzos desprenden un fuerte olor a la misma).
La capa o película pictórica en Virgilio es bastante compleja. Suele pintar con técnicas acuosas como temperas, técnicas mixtas de tempera y luego óleos muy disueltos o de temperas y pasteles.
Los fenómenos de envejecimiento y los cambios más llamativos que aparecen en los cuadros de Virgilio son los cuarteados o " craquelaturas", que influyen notablemente en su aspecto exterior. Esta red de grietas depende siempre de los materiales utilizados en la elaboración de la obra, de la técnica del artista y de las condiciones atmosféricas y de conservación. Algunas de escás grietas de contracción dejan al descubierto el lienzo y ayudan a que se almacene entre éstas demasiada polución que, poco a poco, provoca el desprendimiento. Estas craquelaturas de contracción se deben a un temprano secado de los materiales inadecuados o de unas preparaciones o imprimación demasiado espesas, formando una red en forma de malla.
La eliminación del velo de polución ha sido una ardua tarea, puesto que antes se ha tenido que adherir la policromía. El método de limpieza cambia de una obra a otia, a veces se han utilizado métodos mecánicos, otras leves mezclas de disolventes pero nunca al agua.
Para la protección final se ha empleado resina acrílica, en baja concentración y totalmente mate que reduce la absorción de humedad del ambiente así como la micro porosidad y eleva la resistencia del color a los rayos ultravioletas.
En cuanto a los barnices aplicados, son capas muy finas, incluso en muchas ocasiones inexistentes.
En conclusión, se podría decir que la materia en las obras de Virgilio es la gran asignatura pendiente, en una época donde la búsqueda de valores plásticos pasa por la miseria y las dificultades.
Claudio Coello 6 28001 Madrid tel.
(34) 91 435 0174 galeria@josedelamano.com |