Correo Inicio Imprimir Volver Atrás Tour interactivo English version

MARIANO ANDREU ESTANY

(Mataró 1888-Biarritz 1976), [1]

un artista polifacético reconocido fuera de nuestras fronteras

 

Mariano Andreu nació en Mataró el 7 de Noviembre de 1888 en un ambiente acomodado proporcionado por su padre Joaquim Andreu Cabanellas, médico en esta población del Maresme. La familia se trasladó a Barcelona y se instaló en la casa Kennett de la calle Montserrat junto al famoso Circo Barcelonés. Atraído por la plástica del espectáculo, probablemente, así inició su acercamiento al mundo del arte. De una manera autodidacta mostró su vocación de artista, de creador exquisito, para destacar gracias a su habilidad e ingenio en diferentes disciplines artísticas: el esmalte, la escultura, el grabado, la pintura, la papiroflexia y en el diseño del vestuario y escenografías para teatro y cine. En todas estas especialidades fue notorio en sus resultados artísticos, basado en un laborioso y concienzudo trabajo previo dónde el dibujo pasaba a ser el alma del tema a representar. Este proceder riguroso y autodidacta le permitió crear unas composiciones, muchas veces complejas, que muy pronto le colocaron entre los mejores artistas de vanguardia, codeándose con la élite de galeristas, coleccionistas, escritores y las primeras figuras del espectáculo.

Su primera actividad artística fue el esmalte y la manipulación del cobre para crear todo tipo de objetos decorativos. Pasó esporádicamente por la escuela de Francesc A. Galí. La V Exposición Internacional de Bellas Artes e Industrias Artísticas (1907) le aproximó a la orfebrería de Alexander Fischer. Fue a Londres, se matriculó en la Municipal School of Arts & Crafts y allí desplegó su fascinación por la tendencia hedonista y sarcástica del arte gráfico de Aubrey Beardsley (1872-1898) y la pintura pre-rafaelita.

De nuevo en Barcelona se une al grupo denominado Decadentismo por Eugeni d'Ors, o primera manifestación del movimiento Noucentista (1906-1912), en el cual primaba el simbolismo, el idealismo y la artificiosidad. Grupo integrado por Ismael Smith Martí (1886-1972), Néstor Martín Fernández de la Torre (1887-1938) y Laura Albéniz Jordana (1890-1944), los primeros y máximos responsables de esta tendencia. Con ellos Andreu asiste al círculo de Alexandre de Riquer [2] y participa como ilustrador de las revistas Papitu (1908-37) y Picarol (1912).

En las ilustraciones de estas revista se detecta el vínculo estético de Mariano Andreu con sus amigos, por ejemplo con el Poema del Atlántico: El Amanecer, El Mediodía, La Tarde y La Noche [3] de Néstor. En conjunto, en todas estas representaciones dan prioridad al elitismo de los personajes, al cual formaba parte el propio artista. El perfil del artista concordaba con los parámetros del dandi y por lo tanto estaba capacitado para acceder, penetrar y ejercer un rol activo en este ambiente.

Andreu destacó, en este período, en el retrato frívolo, representativo de la vida de la alta sociedad sin entrar en juicios de valor, y por el preciosismo en el dibujo, sobretodo, por los elementos decorativos que lo adornaban, innatos de esta sociedad.

En 1911 Mariano Andreu expone su obra por primera vez, junto con la de sus amigos, Néstor, Ismael Smith y Laura Albéniz en el Faians Català. Muestra un gusto artístico similar a ellos, todo y que los resultados son diferentes. Eugeni d'Ors manifiestaba ser un admirador de estos artistas como paradigma de la idealización de la vida moderna. Alexandre de Riquer los denominó «els quatre decadents moderns» en el catálogo. Todo y así, también recibieron la crítica de Joaquim Folch i Torres, quien consideraba a Mariano Andreu el artista «més solit d'aquesta exposició» y desautorizaba al resto. [4] Recordemos que la poética del Noucentisme ese año estaba en fase de gestación.

Dirige sus pasos a París en 1912, pero vuelve intermitentemente a Barcelona. El mes de Abril de 1913 expone individualmente acuarelas, dibujos coloreados, gouaches y esmaltes en el Fayans Català. Algunos de estos dibujos coloreados, como el Retrato Femenino, están presentes en esta exposición y, nuevamente, son muy celebrados sus esmaltes, entre los cuales la prensa destacó La madona de la fruita. [5]

Viaja a Italia con el claro propósito de estudiar las obras del Renacimiento, un hecho que marcará definitivamente su obra, así como su predilección por representar personajes de la Commedia dell'Arte: la Colombina y el Pulcinella. Conoce a la que será su futura esposa la belga Filo Ster van Lounot y el 25 de Octubre de 1913 expone en la galeria Hans Goltz de Munich. El éxito de la exposición le proporciona el encargo de realizar los decorados de la opereta Odysseus de Jacques Offenbach, estrenada en el Künstler Theater de Munich. [6] La portada del programa ilustrado por Mariano Andreu, muestra las concomitancias con los temas de su amigo Néstor.

De nuevo en Barcelona expone en las Galeries Laietanes (1916) el Retrato de Ismael Smith, vestido de torero, el retrato de su esposa, dos obras que en 1914 exhibió en los Salones de París y al año siguiente en la Galeria Hans Goltz de Munich, junto a temas de floreros. [7] También participa en la Exposició promoció d'artistes del Cercle de Sant Lluc (1918). Del 11 de Marzo de 1916 hasta el 28 de Marzo de 1921 fue miembro del Reial Cercle Artístic, y formó parte del Jurado de escultura en la convocatoria del concurso celebrado el año 1917. [8] En este período se introduce en un nuevo género artístico, las naturalezas muertas, en el cual experimenta con el color y sus límites, y juega con las transparencias y la luminosidad en composiciones dominadas por un dibujo ágil y determinadas por la búsqueda de su identidad pictórica.

En 1920 se establece definitivamente en París, en el número 6 de la calle Marbeau, muy cerca del Bois de Boulogne, y abandona el esmalte para dedicarse al dibujo y a la pintura. Así empieza junto a su esposa su carrera ascendente y de reconocimiento a nivel internacional como artista de primera. Volverá a Barcelona para exponer en la Sala Parés , del 11 al 24 de Febrero de 1933, para comprobar la poca aceptación de sus retratos, desnudos, composiciones, naturalezas muertas y dibujos entre el público barcelonés. [9] Una paradoja ante su proyección en las galerías y en la prensa extranjeras. Por eso no debe extrañarnos que a partir de este momento su biografía pueda conocerse a través de su participación en exposiciones internacionales, una actividad que, al mismo tiempo, nos permite conocer su evolución estilística

. Desde 1911 a 1937 se presentó regularmente en los Salones de Otoño de París en el Grand Palais y Tullerias, compartiendo su prestigio con otros artistas, sobretodo franceses. Paralelamente eran solicitadas sus obras en exposiciones compartidas con otros artistas como la de Tokio y Osaka de 1927 y en otras ocasiones en exposiciones individuales, celebradas en diversas ciudades como París, Munich, Londres, Bruselas, Barcelona, Nueva York, Los Ángeles y Buenos Aires. Todas ellas ejemplos de su éxito y aceptación, pero justamente es en las exposiciones colectivas dónde podemos valorar que significó el nombre de Mariano Andreu a nivel internacional y conocer su asimilación artística e interpretativa de acuerdo con las nuevas corrientes estéticas del momento. Especialmente cuando comprobamos que fue reconocido y figuraba relacionado con otros pintores como Picasso, Dalí, Chagall, Delaunay y Rouault, y era destacado por encima de otros artistas catalanes hoy de moda y muy cotizados en nuestro país.

En la Salle Graveau , 45, rue de Boëtie de París, del 1 al 9 de Diciembre de 1924, se exhibieron dibujos, acuarelas y gouaches de Mariano Andreu junto con los de Jean Cocteau, Raoul Dufy, Pablo Picasso, Georges Rouault y otros artistas que participaron en la edición de lujo de Louis Hervie de L’Âme du cirque. La exposición fue en beneficio del Orphelinat des Arts y los originales se pusieron en venta en Le Portique, 99 Boulevard Raspail. [10]

En el mes de Febrero del año siguiente, la sala Le Portique mostraba dibujos del artista catalán en Exposition Chana Orloff, sculptures. Mariano Andreü, dessins, entre los cuales había el retrato de la escultora realizado por Andreu. También, la parisina sala de Barbazanges-Hodeberft, ubicada en el 109 de Faubourg St. Honoré, se interesaba por el artista individualmente y presentaba una monográfica del pintor, del 3 al 15 de Mayo de 1926. [11] La década de los veinte coincide con un período muy prolífico de Andreu en Naturalezas muertas, en las cuales demuestra su maestría en este género pictórico.

Una de entre sus participaciones en exposiciones más singulares en su trayectoria artística fue la 6me. Exposition d'art français contemporain Tokyosaka (1927). [12] Su obra fue seleccionada junto con la de Pablo Picasso y otros artistas para representar el arte francés más vanguardista en el país nipón. A la muestra fueron diversas obras de Mariano Andreu, todas dentro de su concepción onírica y de recreo, ajenas al devenir diario, marcadas por lo placentero y banal, pero de una fuerza extrema en la concepción de las formas, redondas, con dos temas principales: la toilette femenina, en un espacio bucólico e irreal que contrasta con la realidad de las formas femeninas propias de la mujer mediterránea, y la escena musical con su Pulcinella y la Colombina como protagonistas.

Ese mismo año la Claridge Gallery ubicada en el número 25 de Brook Street de Londres escogía la obra de Mariano Andreu para exhibirla en Of the School of Picasso. La prensa nuevamente era su aliada y destacaba su trabajo dentro del estilo picassiano:

«As may be gathered from the fact that he is the fourth of the Picasso - J. M. Sert - Pedro Pruna quartet, his work distinetly of the "distemper" school, which, despite the modern quality of its drawing, harks back to the early medieval, almost to the scholiast, treatment of vivid flatness». [13]

  En 1928 ilustra para Eugeni d'Ors L’Almanach de la Vie Breve. Las cartas de Ors dirigidas a Mariano Andreu, fechadas el 4 i 9 de Noviembre [1927], son testimonio de la amistad y entendimiento estético entre ambos. El escritor lo define como la perla de los artistas y lo nombra hijo de Homero, capaz con su imaginación de ilustrar su santoral. Finalmente califica sus resultados de perfectos, una palabra que la repite por considerar que una sola vez no reflejaba suficientemente la sublime perfección interpretativa alcanzada. [14]

Su éxito continuó y volvió a producirse en las exposiciones organizadas al artista catalán por la Galerie d'Art Druet de la rue Royale de París: el mes de Mayo de 1929, el de Abril de 1932 y el de Junio de 1935. [15]

De hecho si analizamos su obra comprobamos que Mariano Andreu experimenta en los años veinte un cambio en su pintura, todo y no abandonar su carácter decorativo y preciosista. Se aprecia un virtuosismo técnico en el tratamiento de la composición, una imaginación caprichosa y sensual que no es gratuita, a la cual se pueden hacer muchas lecturas, en concordancia con el ambiente que se vive en los años precedentes a la II Guerra Mundial (1941-1945). Transformación que será más evidente en su paleta de los años treinta, más cercana al libertinaje contenido en el exceso de lujo y en la evasión a través de la elaboración de escenas lúdicas. Un estatus social que no quiere abandonar, todo y los síntomas que auguran un cambio, solo sus manos y sus cuerpos retorcidos y contrahechos de un manierismo evidente serán el único atisbo de una sociedad irreal que está próxima a perder sus roles. [16]

Incorpora el último cubismo, un facetado visible al romper espacios, omitir aspectos superfluos, como la no figuración de las partes que deben permanecer ocultas,  por este motivo las sombrea, y los miembros están aparentemente desencajados pero articulados. [17] Personajes estilizados que contrastan al mismo tiempo con figuras rotundas propias de un estudio escultórico y de su acercamiento a Picasso. Una vuelta a la mujer mediterránea con escenas propias de la Arcadia y unos espacios y escenarios arquitectónicos sin atmósfera concebidos por una asimilación de la Antigüedad clásica experimentada en su viaje a Italia y del conocimiento de la obra de Giorgio de Chirico. No se puede hablar de un exceso de refinamiento porqué detrás de cada obra se intuye una crítica al estamento social al que pertenece, en el que estaba inmerso, lo disfrutaba, y por el cual fue identificado. Juega con la ilusión y las perspectivas, múltiples puntos de fuga para atraer y distraer la vista del espectador. Necesita del dibujo y de varios de estos dibujos y esbozos para hacer su composición final, compleja y dinámica, basada en el estudio, no solo para lograr el resultado plástico sino también para transmitir una idea. Diversas anécdotas solo comprensibles por un individuo culto, porqué detrás había el bagaje cultural de Mariano Andreu. De aquí que Eugni d'Ors se congratule y glorifique el trabajo exquisito y refinado del artista catalán, porqué supo entender que quería para su Almanaque.

Desde 1929 hasta 1939 Mariano Andreu participa regularmente cada año y nuevamente en 1950 en The International Exhibition of Paintings que celebra el Carnegie Institute de Pittsburgh. Su pintura fue galardonada con la Primera Mención de Honor en 1933 con el Harlequin y en 1939 con The Duel with One's Self. Premios que compartió primero con la Procession de José Gutiérrez Solana y después con Betrothed de Marc Chagall.

The Studio publicaba en 1940 un artículo sobre la calidad artística de los dos ganadores del premio Carnegie del año anterior:

The canvases of Chagall and Andreu, on the other hand, besides their technical qualities are enriched with a great imaginativeness. The two Europeans are both highly individualist painters and belong to the group of artists who have achieved international recognition”. [18]

  Andreu llevó a Pittsburgh algunas de sus obras más emblemáticas de su trayectoria artística: Les ambulants (Strollers), Les Comediens y The judgement of Paris (1929); Dancing Lesson y Hortense's Bar (1931); Harlequin y Harvest of Grapes (Vendanges) (1933); Bacchus y Rosaura returns from the Market (1934); Bastinadoes y Jeune Fille en Rose (1935); Isabelita y Orpheus (1936); The Woman Taken in Adultery (1937); Broken Rhythms (1938); The Duel with One's Self (1939), y finalmente Carmelina (1950).

Entre los artistas españoles que acudieron al certamen internacional figuran relacionados: Pere Pruna, premiado en 1928; Salvador Dalí, premiado en 1936; Emili Grau Sala, premiado en 1937; Hermenegildo Anglada i Camarasa; Joaquím Sunyer, Josep Montpou, Miquel Villà, Josep Togores, Antoni Tàpies, Pedro Gastò y Benjamin Palencia, pintores que expusieron su obra junto con la de Mariano Andreu. [19]

En 1935 Andreu experimenta una vuelta a su faceta artesanal, encaminada al mundo del diseño y la decoración, basadas en la papiroflexia. La Galeria Serge Roche de París del 10 al 31 de Mayo exhibió su afición en Miroirs et poupées de Mariano Andreü. La exposición fue patrocinada por el Director de Bellas Artes M. Huisman; M. Dézarrois, Consevador del Museo del "Jeu de Paume"; M. Jean-Louis Voudoyer, Conservador del Museo Canavalet y M. Henri de Régnier, miembro de la Academia Francesa. Como era de esperar fue un acontecimiento artístico que tuvo su correspondiente eco social publicado en la prensa. [20] El público tuvo la oportunidad de observar la habilidad manual de Andreu con el papel recortado y engomado para configurar esculturas, como el caballero o la dama legadas por el artista al Institut del Teatre de Barcelona, en las cuales encontramos una combinación de colores, fantasía y movimiento que las convierten en prodigiosas. Sus marcos para espejos y para sus propios óleos son verdaderas obras de artesanía, unas joyas artísticas que adornan sus telas más importantes, realizados con papeles, trozos de espejo, esmaltes, maderas, dónde los contrastes de colores y las formas geométricas atraen la mirada. Una elaboración mágica y colorista de diferentes materiales apedazados que recuerdan el trencadís de Antoni Gaudí.

Ese mismo año en la galería parisina ubicada en el número 5 de la calle Licoln, se exhibía con el título La Fenêtre Ouverte su obra junto con la de Picasso, Utrillo, Durancamps y artistas franceses. Un año después participaba en la Exposició de L’Art Espagnol Contemporaine, en el Jeu de Paume de París y el mes de Julio en Londres en Ballet in Action con las fotografías de Marilyn Seven y los figurines del ballet de Don Juan en The Bradford Gallery. [21]

 

El éxito obtenido en Pittsburgh, especialmente con The Duel with One's Self (1939), de claro componentes surrealistas muy próximos a las elaboraciones fantásticas de Dalí, supusieron su entrada en el mercado del arte americano. Así, después de este reconocimiento y de su participación en la exposición londinense en Leicester Galleries (1938) Nueva York le abría las puertas de Arden Gallery (1939) y de Valentine Gallery (1940). La primera presentaba una muestra de L'Art Français, con la intervención de la Spanish Welfare Association y la segunda exponía individualmente su obra del 28 de Noviembre al 16 de Diciembre. [22]

En los años cuarenta Mariano Andreu es consciente de la posguerra de la Guerra Civil Española (1936-1939) y vive las consecuencias de la II Guerra Mundial (1941-1945). En su obra intenta recuperar sus espacios idílicos, pero dentro de sus recreaciones se aprecia la soledad y la austeridad del momento, la cual nada más se intuye en una esperanza muchas veces trazada por una línea de fuga muy lejana como salida al infortunio. En su trayectoria artística también coincide con una dedicación casi exclusiva al mundo del teatro, un tema que hasta entonces había sabido compaginar con su pintura, e incrementaba su participación en la ilustración de libros. Es como si nada más en la ficción del espectáculo pudiera recuperar su Arcadia y le permitiera revivir su pasado de dandi y de bienestar. Un pasado que intuye perdido.

Así la exposición parisina en Renou & Colle Mariano Andreü oeuvres récentes (1942) y los grabados presentados en la Galerie de l’orfèvrerie Christofle con el título Estampes planches originales dessins et objets décorés par 29 graveurs contemporains (1943), junto con la obra de Jean Cocteau y Marie Laurencin, [23] son algunos ejemplos de los primeros síntomas del cambio que se estaba produciendo en la obra de Mariano Andreu, tanto en la elección de temas como en su dedicación a otras actividades artísticas.

Nuevamente la sociedad parisina se hacia eco del éxito de Mariano Andreu a través del artículo titulado Delaunay et Andreu de Gaston Poulain, publicado en la sección de Les Arts en La Dépèche de Paris, el mes de Enero de 1947. En el texto Poulain equiparaba a los dos artistas por su calidad interpretativa, se valía para entrar en su valoración en la competición entre dos galerías ubicadas en la avenue de Messine, la número 10 para hacer un homenaje a Robert Delaunay y la número 15, conocida como Galerie Messine, para ofrecer la visión italiana de Mariano Andreu. A continuación elogiaba la pintura del catalán, comparando su estilo al de otros artistas:

«M. Mariano Andreu est plus savant encore que son compatriote, M. Salvador Dalí, le surréaliste de la dernière heure. A côté d'un Jean Dupas, il fait, du simple point de vue technique, figure de maître. Il rendrait jaloux, si ce n'était une personnalité reéllement originale, Courmes lui-même, Courmes si inquiètant et Courmes si pur. M. Mariano Andreu est en possession d'un métier du diable. C'est un luthier de la peinture. Nous disons bien un luthier et non un horloger, car ses oeuvres strictement harmonieuses, malgré leur précision, ne font aucune place à la mécanique.

 

De savants daprés, quelques clins d'oeil du côté d'Apollon, «suivez-moi Belvédère», une rèverie vers les collines de Giotto et les colonnes de Mantegna, et le parfum du soffle du surréalisme, coupant chez beaucoup comme un bistouri, mais qui chez M. Mariano Andreu garde le charme d'une gravure de modes, la séduction des Parques que fuit le chevalier d'Orsay. De tous ces appels à tant de délicieux motifs. M. Mariano Andreu tire une oeuvre aimablement hybride, qui va de Chirico à Halicka». [24]

  En los años cincuenta retoma el tema de los bodegones y naturalezas muertas. Andreu es un artista que ha madurado y presenta los elementos, utensilios de cocina y alimentos, en su ambiente más cotidiano como protagonistas, marcados por un fuerte realismo. La Galerie Charpentier en el mes de Abril de 1954 recoge una monográfica del pintor sobre este género pictórico titulada Naturalezas Muertas. Le pain et le vin. [25]

 

John Bauer, director de la American Gallery de Los Ángeles inauguraba el 3 de Octubre de 1955 una exposición dedicada exclusivamente a Mariano Andreu. Se exhibieron sesenta y una piezas entre óleos, dibujos, grabados y acuarelas, gracias a la colaboración de los esponsores: George Cukor, Baron George Hoynigen-Huene, Grand Duchess Irene of Russia, Kate Drain Lawson, David Loew, The Melander Shakespeare Society of Santa Barbara y el Príncipe Felix Youssoupoff. [26]

Al año siguiente, en París, René d'Uckerman de la Galerie Montmorency solicitaba obra al pintor para una exposición que llevaría por título: Natures Mortes. Justamente el hecho de que una galería parisina se dirija al artista testimonia el interés que hay en la ciudad por adquirir su producción artística. [27] Paralela a esta propuesta, en Los Ángeles (California), y como continuación a la anterior exposición en la American Gallery , en el County Museum se exhibían entre el 9 de Marzo y el 3 de Junio con el título Costume Design for the Theater, los diseños del vestuario utilizado en diferentes representaciones teatrales. De Mariano Andreu se mostró el vestuario para las obras teatrales de Don Juan (1936); de Hamlet (1951); de Malatesta (1953); de All's Well that Ends Well (1955); la litografía de Casandra y Andromaca para La guerre de Troie de Jean Giraudoux; el dibujo en lápiz del vestido que llevaría John Gielgud como Benedick en Much Ado about Nothing (1955), la mayoría cedidos por Rudolf Holzapfel, miembro de la Melander Shakespeare Society. [28]

A Mariano Andreu siempre le atrajo el mundo de la farándula, el teatro y el cine, por este motivo compaginó su pintura con escenografías y figurines para el mundo del espectáculo. No obstante, a medida que pasaban los años y por las circunstancias antes señaladas, cada vez más y con más intensidad se implicaba en el mundo de los actores, [29] y su nombre desaparecía paulatinamente de las galerías. Desde su inicio en el Künstler Theater de Munich con Odysseus (1913) su carrera en esta disciplina artística no paró. Realizó el decorado y el vestuario para el ballet Sonatina interpretada en la Opera Comique de París (1928) por la bailarina la Argentina ; para la coreografía del Don Juan de M. Fokine en el Alhambra Theatre de Londres (1936), y para la de La guerre de Troie n'aura pas lieu de la compañía de L. Jouvet en el Athené de París (1935). Pero es a partir de los años cincuenta cuando su dedicación es más intensa y participativa. No sólo realiza los figurines y escenografías sino que el propio artista vive y se implica en este mundo. Espectáculos que se estrenaban y que después iban de gira por Europa, títulos como Le maître de Santiago para el Théâtre Hebertot de París (1948); Much Ado About Nothing, Hamlet y All's well that ends well de W. Shakespeare para el Memorial Shakespeare Theatre de Stratford upon Avon (1949, 1950 y 1955); The Trojans para la Royal Opera House de Londres (1957), y su último proyecto L'Atlàntida del poema de J. Verdaguer y música de M. de Falla (1961).

También incrementó su colaboración en la ilustración de libros, de sus primeras aportaciones en el mundo del libro antes señaladas como las litografías para el Almanaque de Eugeni d'Ors (1928) y en L'ame du cirque de Louise Hervieu (1924), vinieron otras como los aguafuertes en Les papiers de Cléonthe de J.L.Vaudoyer (1928); el grabado en boj de Amphitrion 38 de J. Giraudoux (1931); y las litografías en D'Ariana a Zoe (1930); Esquisses havaiennes de J. L. Vaudoyer (1930); Mon Amie Nane de J. P. Toulet (1934); Encore un instant de bonheur de H. Montherlant (1937 y 1947), y Huit artistes du livre de Pierre Normand (1939). Pero tal como fue acrecentando su vinculación con el mundo del espectáculo, también lo fue progresivamente su producción como ilustrador de libros de lujo, otro de sus refugios artísticos a partir de los años cuarenta. Nuevamente es remarcable su trabajo en boj en La princesa Babylone de Voltaire (1945); y las litografías en Traité du beau Rôle de Jean Lambert (1945); en Trente Artistes du livre de Pierre Normand (1945); en L'Exil, suivi de Parsiphaé de H. de Montherlant (1946); en Théseé de A. Gide (1947); en L'Apollon de Bellach de J. Giraudoux (1947); en Le Maitre de Santiago de H. de Montherlant (1948 y 1950); en La Vénus d'Ille de P. Mérimée (1961, litografías de 1937); en La Petite Infante de Castilla de H. de Montherlant y en Le Journal des Jeunes Personnes. Esquisses de Danseuses Espagnoles (1947); en L'Opera des Gueux de J.Gay (1947); en Un voyageur solitaire est un diable de H. de Montherlant (1947); en Suzanne et le Pacifique de J. Giraudoux (1955); en Don Juan de H. de Montherlant (1958); en L'état de Siège de A. Camus (1958); en Oeuvres Littéraires diverses de J. Giraudoux (1958, litografía de 1930); en La guerre de Troie n'aura pas lieu de J. Giraudoux (1945 y 1954); en Supplément au Voyage de Cook de J. Giraudoux (1935, 1937 i 1954); en Les sonnets et Elégies de L. Labé (a. 1950); en Platero y yo de J. R. Jiménez (1956), edición en la cual Picasso elaboró la portada; en Théâtre Complet de J. Racine (1961), y en Oeuvre poètique de L. Perrin Labé (1975).

Aún así, su participación en alguna exposición continuó. La Galerie Isy Brachot Fils de Bruselas ubicada en la 62A Avenue Louise le dedicaba una monográfica titulada con su nombre, Mariano Andreu, del 17 de Diciembre de 1960 al 5 de Enero de 1961. En la Brown Thomas New Gallery, de Dublín, se exhibía obra del artista catalán del coleccionista R. Melander Holzapfel del 10 al 24 de Junio de 1961. Ese mismo año en Londres en The Arts Council participó con sus dibujos para la obra The Trojans, junto con otros artistas dedicados al diseño de vestuario y escenografías para obras teatrales. [30]

En Francia obtuvo diversos reconocimientos académicos y sociales entre los cuales destacan el título de Chevalier de l'Ordre National de la Légion d'Honneur, certificado por el Grand Chancelier y otorgado por el Président de la République Française a Mariano Andreu el 7 de Agosto de 1931. [31] En 1953 el Prix l’Ille de France por su óleo Le potager de Corot a la Ville d’Auvray (1926) [32] y en 1958 su nombramiento como Membre associé de l'Academie de Beaux Arts en Francia, honor que recibieron pocos extranjeros y compartió con el general Eisenhower. [33] Por este galardón Andreu recibió de Alfonso XIII el espadín. Este título permitió a Mariano Andreu representar a Francia en su propio país, España, con motivo del homenaje a Velázquez celebrado en la Real Academia de San Fernando, el 9 de Diciembre de 1960. [34]

A partir de los años sesenta Mariano Andreu vuelve a su país e intenta obtener el reconocimiento que ha logrado internacionalmente. Participa en la Exposición de Pintura Catalana, desde la prehistoria hasta nuestros días celebrada en el Casón del Buen Retiro el año 1962. [35] Este mismo año la Diputació Provincial de Barcelona concedía a Mariano Andreu la medalla de honor del Institut del Teatre de Barcelona y el artista, a su vez, regalaba a la Junta de Museus de la ciudad su fondo de figurines y escenografías teatrales. [36]

El Museo de Arte Escénico (hoy Institut del Teatre) junto con la Diputación Provincial de Barcelona rendían homenaje al pintor por sus cincuenta años de servicio al teatro universal. Se inauguró una exposición el 21 de Febrero de 1963 en el Palau Güell. [37] Un año después era nombrado Académico por la Reial Acadèmia de Belles Arts de Sant Jordi. [38]

El Ayuntamiento de Bayonne exhibía un compendio de obra de diferentes artistas en Expressions 65, rencontre d’artistes contemporains, del 3 al 22 de Mayo de 1965, entre los cuales figuraba Mariano Andreu. Ese mismo año del 16 al 30 de Noviembre en París su obra formaba parte de Les peintres illustrateurs de la Collection des Prix Nobel de Litterature, celebrada en la Embajada de Suecia.

Finalmente en su ciudad natal el Museo Municipal junto con el Ayuntamiento organizaba una exposición en beneficio del Asilo de las Hermanitas Pobres con obras cedidas por Mariano Andreu, inaugurada el 18 de Diciembre de 1966. Después la barcelonesa Sala Vayreda del 7 de Diciembre al 11 de Enero de 1968 ponía a la venta algunas de estas obras en una exposición titulada Exposición y venta de siete cuadros a beneficio del asilo de las Hermanitas de los Pobres de Mataró.

De nuevo, en el atardecer de su vida será en el país vecino dónde Andreu volverá a ser llamado para participar en exposiciones. En 1972 en el Château de Ville d’Avray, aportaba su obra en la muestra titulada Ville d’Avray hier et aujourd'hui celebrada del 29 de Junio al 7 de Julio. Un año después la ciudad de Bayonne, en los salones del Ayuntamiento, exhibía su obra junto con la de artistas como Pablo Picasso, George Braque, Alberto Giacometti y Joan Miró en Expressions. Rencontre d’artistes contemporaines, del 20 de Abril al 15 de Mayo. Repetía la experiencia el año siguiente con obra de artistas contemporáneos titulada Expressions 74, esta vez además de Andreu y otros artistas franceses participaba Salvador Dalí.

Después de su muerte (1976) son pocas las exposiciones remarcables que han rendido homenaje a Mariano Andreu, todo y así en ellas se puede apreciar qué significó toda su trayectoria artística. En 1978 la Galería Padró presentaba una Exposición Homenaje a Mariano Andreu 1888-1976 con obras procedentes de la familia del artista y coleccionistas barceloneses. [39]

En su ciudad natal, Mataró, el Museu Comarcal del Maresme ofreció una muestra antológica del polifacético artista titulada Marià Andreu 1888-1976, del 16 de Junio al 27 de Agosto de 1995. Organizada por la Comissió d'Arts Plàstiques del Patronat Municipal de Cultura, con la ayuda del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya y del Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona. [40]

Además del catálogo editado con motivo de la venta de la obra de Mariano Andreu de su casa en Biarritz (1984), [41] la Oriol Galería d'Art de Barcelona realizaba un pequeño catálogo de óleos y dibujos de Mariano Andreu que se ponían a la venta (1997), nos referimos a dos ediciones privadas. Estos son los pocos ejemplos que en nuestro país han intentado difundir la importancia de este artista individualmente, por eso es tan importante esta exposición de dibujos y bocetos de Mariano Andreu, procedentes de la familia del artista, en los cuales se halla el alma de sus obras. Si esta oportunidad no se hubiera producido permanecerían en el anonimato y hubiéramos perdido una cita importante para comprender el proceso artístico y evolutivo de Mariano Andreu. Una ocasión única para los historiadores del arte, pero sobretodo para sus coleccionistas.

A través de algunos ejemplos que hemos citado, de obras relevantes que formaron parte de exposiciones a un nivel internacional, hemos podido conocer los cambios en la producción artística de Mariano, siempre evolutiva y experimental. Después de un meritorio acercamiento al modernismo anglófilo catalogado por Eugeni d'Ors de Decadentismo como primera manifestación del Noucentisme, pasa a un cubismo sintético, muestra final de este movimiento, más cercano a Juan Gris que a Pablo Picasso. Todo y así es totalmente picassiano cuando es elegido junto al malagueño para representar el arte de vanguardia francés en Osaka y Tokio, figuras rotundas que en Londres, la galería Claridge consideró que formaban parte de la corte estilística de Picasso en 1927 y en esta misma ciudad la Tate Gallery incluía a Andreu en la exposición de 1990 On Classic Ground. Picasso. Léger, de Chirico and the New Classicism 1910-1930. [42] Recientemente en Málaga, el Museo Casa Picasso, el mes de Septiembre de 2002, expuso la Joie Géométrique (1930) de Andreu junto a la obra de otros artistas bajo el título La intensidad del azogue "Picasso en otros artistas", estableciendo de nuevo esta relación.

Otras exposiciones colectivas realizadas en España recuperaban otras tendencias estilísticas de Mariano Andreu: en Barcelona en el Centre de Cultura Contemporània, El Noucentisme. Un projecte de modernitat celebrada del 22 de Diciembre de 1994 al 12 de Marzo de 1995; en la Sala d’Art Artur Ramon, Entre París i Barcelona: Vint-i-cinc anys de gravat català (1915-1940), del 23 de Marzo al 29 de Abril de 1995, de nuevo repetía en Pintures d’entreguerres (3) 1915-1944, del 26 de Octubre al 25 de Noviembre de 2000 y en L’últim XIX i el primer XX , del 11 de Enero al 24 de Febrero de 2001, y finalmente la Sala Parés en la Exposició Extraordinària de Nadal, del 9 de Diciembre 2000 al 7 de Enero de 2001.

Madrid, también se unía a agrupar al artista catalán en movimientos concretos como la Galería Guillermo de Osma en Ismos: Arte de Vanguardia (1910-1936) en España, presentada de Mayo a Julio de 1996; la Fundación Cultural Mapfre Vida en La generación del 14. Entre el novecentismo y la vanguardia (1906-1926), de Abril a Junio de 2002; recientemente el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia y el Artium de Vitoria con Huellas dalinianas, del 6 de Julio al 18 de Octubre de 2004 y del 10 de Noviembre de 2004 al 27 de Febrero de 2005, y de nuevo la Galería Guillermo de Osma en La pintura del 27, del 24 de Febrero al 22 de Marzo de 2005.

En su obra aflora siempre su dominio del dibujo, figuras bien delimitadas que en algunas ocasiones utiliza una pincelada pastosa y atrevida acercándose a la libertad cezaniana seguida por los impresionistas. Se aprecia en su paleta el estudio e inspiración en obras de Velázquez, El Greco y, como hemos dicho, en la de artistas del Renacimiento italiano. Concibe representaciones surrealistas, un marco que le permite mostrar dos ambientes muy distintos de una sociedad entre el lujo y la destrucción. Hasta llegar a su concepción totalmente realista en sus bodegones de los años cincuenta, claramente inspirados en el barroco español.

Una propiedad a resaltar de la obra de Mariano Andreu es la atracción coleccionista de sus admiradores. Adquieren una obra de la cual no quieren desprenderse, un hecho que explica porqué no circula o es difícil de encontrar en el comercio. Atesoran y disfrutan de su dibujo y de sus formas y se recrean en sus fantasías, que analizadas con más profundidad, todo y que muestran un aire complaciente, en muchos casos son eco de lo que sucede socialmente. Estos edificios rotos, de un barroquismo insultante, y sus figuras retorcidas, manieristas y contrahechas son inconformistas como así se manifestó Miguel Angel y así pueden ser leídas. [43]

Por eso muchas entidades museísticas y sobretodo coleccionistas privados tienen su obra. Entre las primeras destacan el British Museum de Londres; Chateau Mussée de Cagnes sur Mer; Toledo Museum of Art (Ohio); Detroit Museum of Arts (Michigan); el Institut del Teatre de Barcelona; el Museu comarcal del Maresme-Mataró; el Museu Cau Ferrat de Sitges; el Museu d'Arts Decoratives de Barcelona, entre otras instituciones.

Esther García Portugués

 

Las obras de la exposición.

 

La galería de José de la Mano recopila una antológica de dibujos y esbozos de su primera etapa cómo pintor. Período en que Mariano Andreu experimentó y asimiló las innovaciones plásticas del momento. Además incluye algunos de los óleos de esta primera etapa que se sitúan entre los años diez y veinte. Cómo diseñador del vestuario y escenografías teatrales también la galería aporta un ejemplo de cada uno de ellos que hemos atribuido a los que realizó para el ballet de Don Juan interpretado por el Ballet de Montercarlo según la coreografía de Michel Fokine. [44]

Esta monográfica al polifacético artista recoge sus grandes temas: el retrato, la naturaleza muerta, el desnudo y los personajes de la farándula, teatro, cine y circo. Géneros artísticos todos ellos tratados con sumo cuidado, en los cuales se detecta su refinamiento y sus conocimientos de hombre cultivado en fuentes clásicas y literarias. Su obra no obedece al azar, incluso en sus estudios preliminares cuando busca la posición y el espacio que ocupará cada figura en sus composiciones más complejas.

En los retratos Mariano Andreu penetraba en los rasgos característicos de los personajes, transmitía sutilmente el mensaje que identificaba a cada personaje y al valor que les quería conferir. Concretamente en la pintura que se exhibe en esta exposición, el Torero es Ismael Smith, su amigo, [45] con la postura banal en la disposición del torero, ayudado por la rosa en la boca y los brazos en jarras, Andreu se aleja de las connotaciones propias del tema supuestamente a tratar: la bravura y el desplante. Se ayuda de una clave casi imperceptible, el anillo, el cual muestra y es identificador del grupo al cual perteneció, el Decadentismo definido por Eugeni d'Ors. El desnudo femenino es un retrato de una adolescente que ha pasado al estadio de señora, el blanco como símbolo de pureza es trastocado por la rosa, detalle que su paleta resalta. En el retrato de las jóvenes todo y que no se han identificado se intuye una relación familiar por los elementos que envuelven la representación. El retrato de la joven es uno de los numerosos que realizó a las señoritas de su entorno social, de buena posición. Otros retratos como el dibujo atribuido por la familia a Dante, muestra su habilidad para conseguir en pocos trazos la esencia del retratado.

En las naturalezas muertas hemos distinguido tres tipologías, en tres etapas diferentes. La primera, la experimental en dónde el artista utiliza diversas técnicas y estilos, como el cuadro de los Floreros aquí expuesto, de pincelada pastosa y corta, cezaniana. En la segunda etapa, correspondiente a los años veinte, domina la búsqueda de las texturas, la vida está presente todo y tratarse de un género denominado de naturalezas muertas. La composición, que exhibe la galería, resalta cada elemento en su individualidad y perfectamente armonizados en su conjunto, todo y obedecer a diferentes texturas. Estos elementos son unos clásicos para el artista, repetidos hasta la saciedad porqué forman parte de su vida, la máscara, la pipa, el libro y la botella o jarra. El libro abierto como un acordeón, recoge el instante en el cual ha sido dejado repentinamente y sus páginas vuelan para buscar su descanso. Objetos que denotan su materia, perfectamente dispuestos para ser aplaudidos individualmente y en su conjunto consigue una relación que los hermana, dónde la luz, el color y la transparencia juegan un papel importante. En sus composiciones musicales predomina más el dibujo, los instrumentos los dispone para ser observados, pero al mismo tiempo sugieren que acaban de ser tañidos y dejados por los músicos después del concierto. Muy diferentes son los bodegones de los años cincuenta, cada verdura y hortaliza y la loza, así como la alacena y los estantes donde se alojan consiguen ser fieles a la realidad, un hiperrealismo propio del trampantojo. En este período las aves y otros animales muertos, así como los utensilios están a punto de ser alcanzados no sólo por la vista sino por la mano del espectador. Presenta un tratamiento estético de los bodegones del barroco español. Los objetos no se disponen para ser vistos rompiendo su gravedad como en los años veinte, por ejemplo en el dibujo de composición cubista presente en esta exposición, ahora se colocan dentro de la más pura realidad, todo y que son irreales porqué obedecen a la realidad del artista. Por eso su amigo Henry de Montherlant escribió como presentación de la exposición en la Galeria Charpentier del año 1954.

«Je ne crois pas qu'une nature morte ait jamais existé dans la réalité. Mais il aime l'irréel. Ce Catalan espagnol, que touche de son aile l'Ange du Bizarre, a créé une irréalité qui lui est propre, une poésie contournée et précieuse, assez forte pour fasciner ceux-mêmes (dont je suis) qui se connaissent pour très étrangers au génie dont elle procède». [46]

  El desnudo y los personajes de la Comedia del Arte fueron dos de los temas más recurrentes en la obra de Mariano Andreu. Justamente son los protagonistas de los dibujos de esta exposición.

En sus desnudos hace alarde de su dominio de la anatomía, busca el movimiento y la contorsión forzada para mostrar en su plenitud la naturaleza del cuerpo. En sus composiciones finales, sobretodo en los óleos, se aprecia cómo los personajes representados precisan del desnudo para ser vestidos y ofrecer una perfecta sintonía entre el vestido y el cuerpo. De esta manera conseguía el movimiento y la gracia que caracterizo toda su obra.

Especialmente cuando el tema era el mundo de la farándula, explotaba todas las posibilidades anatómicas. Llegaba a realizar hasta veinte o treinta dibujos de un mismo personaje hasta hallar aquel punto o tensión corporal idónea. En esta muestra tenemos algún ejemplo que podemos documentar y todos ellos tienen un valor muy preciso como origen de su resultado final. De esta manera estos esbozos plasman sus pentimenti, y constituyen un testimonio documental de primera mano muy atractivos para entender el procedimiento del artista.

Sus personajes afloran esa visión andrógina, entre figura femenina y la masculina. También añade un ingrediente más, una visión divina, símbolo de su adoración y respeto hacia su esposa, que trasciende a lo que representa la mujer para el artista. En las cartas de Andreu a su futura esposa, que se exhiben en la vitrina de la exposición, se muestra adorable y dispuesto a bajar al mundo de Hades para conseguir su amor, siguiendo los pasos de Dante en la Divina Comedia. Al mismo tiempo desvela su desolación y añoranza hacia la que había de ser su esposa, una doble actitud propia del personaje de Pulcinella con quien el artista se sentía identificado.

Se representa como Pulcinella ante la esquiva Colombina. Por este motivo el Pulcinella en numerosas de sus composiciones no es más que la visión que tiene del hombre, de su propio yo, y como única manera para acercarse a la mujer. Todo y así, el tratamiento artístico del hombre es sensible a ser percibido entre la ambivalencia de sexos, producto de sus relaciones amistosas e intelectuales que muy tempranamente inicio con Néstor, Ismael Smith y después forjó con H. de Montherlant, J. Gilgaud, A. Guiness y otros personajes del mundo del teatro y del cine.

Sus desnudos pueden clasificarse de belleza clásica todo y que lo contrahecho evidencia su conocimiento y asimilación de la obra de Miguel Ángel y de la concepción que los griegos tenían de la belleza del cuerpo: un perfecto dominio de las formas y del movimiento.

El dibujo de Mariano Andreu es la esencia de su trabajo y el alma de futuras representaciones artísticas. En el trazo del dibujo se detecta su interés por lograr el movimiento en su desnudez. Sus esbozos investigadores de la anatomía son su intento logrado para llegar a la expresión con los mínimos recursos. El British Museum interesado por la obra de Mariano Andreu en 1926 adquiría un esbozo de un caballo, identificado como tal a través de una línea que perfila el cuerpo del equino.

En un solo trazo conseguía las características del personaje y representaba el punto de vista que lo dignificaba.

Especial relevancia tienen sus "escorzos", el conocimiento perfecto del cuerpo, propio de un pintor que domina la escultura. En los contrapostos vehicula la elasticidad que sólo puede venir de su admiración por los personajes de la farándula, el teatro y el circo.

De esta manera rompe expresamente las figuras para dar expresión a la acción, pero sobretodo son sus manos el recurso más utilizado por el artista para potenciar con el gesto la acción. Manos vivas, tortuosas y alargadas son las protagonistas que dan un sentido alegórico al tema, el cual va más allá de la aparente escena social y de la elegancia y exquisitez que respira la composición. Unas manos expresivas cercanas a la terribilità de Miguel Àngel y la desesperación de Oscar Kokoschka, solo que Mariano Andreu transmite en ellas la esencia del retratado y no precisa de una pincelada agresiva y de los colores crispados. Es a través del dibujo, en unas manos exageradas y con una pincelada suelta pero elegante que consigue el mismo efecto. Características que lo hacen identificable, personal e ingenioso en sus recreaciones fantásticas.

Mujeres divinas en muchos casos majestuosas, sentadas con donaire y gracia, siempre púdicas en su desnudez. Juega con el dominio de su lápiz y del carboncillo con las formas geométricas, preferentemente redondas, volúmenes que denotan su conocimiento en la práctica escultórica, pero sin excluir la línea cortante y perfilada.

El dibujo titulado la Abundancia , presente en la sala, prefigura el primer estadio antes de pasar al grabado en boj y ser reproducido como frontispicio de un menú para una cena que se celebró el 9 de Noviembre de 1931 en honor al Commissaire Géneral de Danemark en el Hotel George V. Acto paralelo a la Exposition Coloniale Internationale que se realizaba en París. [47] Cena en la cual tuvieron un papel destacado el matrimonio Andreu y, a la vez, es un ejemplo de los recursos del artista para interpretar las fuentes literarias y adornar apropiadamente el evento.

Otro de los dibujos aquí presentes corresponde al desnudo masculino en acción, el cual nuevamente pasará al boj, madera trabajada que muestra la exposición para valorar sus resultados. Ejemplo del proceso artístico de Mariano Andreu.

Entre los dibujos cabe destacar de esta exposición aquellos que nos permiten descifrar como eran sus pasos previos a una composición mucho más compleja. Asi dos ejemplos de esta exposición son estudios de dos obras de los numerosos óleos más valorados y apreciados por los coleccionistas, el primero corresponde al que conserva el Institut del Teatre de Barcelona y el segundo pertenece a un coleccionista barcelonés.

Eugeni d'Ors ya detectó en Los Ambulantes (1924) este proceso artístico de Mariano Andreu cuando añadía a la valoración del óleo que: «hay, esparcidos en la composición ( interior como tal composición, por otra parte), no uno, sino varios bodegones y desnudos de gran valor, que podrían recortarse, lográndose con cada uno un cuadro excelente». [48] Justamente, esto es lo que tenemos en esta exposición dibujos que en si mismos son obras de arte, los cuales unidos a otros configuran composiciones excepcionales.

 

Esther García Portugués



[1] Aclaración: generalmente las biografías de Mariano Andreu tienden a escribir el nombre de Marià en lugar de Mariano, probablemente por su origen catalán. Sus familiares y los amigos del artista se dirigen a él como Mariano y él mismo firmaba sus cuadros y sus cartas como Mariano y nunca como Marià.

[2] En casa de Alexandre de Riquer se reunieron y fueron conocidos como miembros de la Guayaba , la mayoría socios del Cercle Sant Lluc. Riquer se relacionó con Beardsley en su viaje a Londres (1894) y publicó un artículo sobre el inglés en la revista inaugural de Joventut (1900). Asimismo tenía en su biblioteca ubicada en la calle Freneri números de la revista londinense The Studio, a la cual tenían acceso sus amigos. Vid. más información sobre este período y movimiento artístico en L. Mercader «Modernistes o Noucentistes?… Els darrers simbolistes decadents» en El Modernisme, pintura i dibuix, vol. III, Barcelona, ed. L'isard, 2002, pp. 301-315.

[3] Vid. Guía del Museo Néstor, editada por el Museo Néstor, Las Islas Atlánticas de Canarias, pp. 22-23.

[4] La Veu de Catalunya, pàgina Artística núm. 57, Barcelona 19 de gener de 1911. Vid. Un resumen de todas las críticas surgidas en el inicio de esta corriente realizadas por L. Mercader, Op.cit., pp. 301-315.

[5] Considerado el «Cellini noucentista» en el tratamiento del esmalte. La Veu de Catalunya. Pàgina Artística núm. 221, 12 de Marzo de 1914.

[6] La Veu de Catalunya. Pàgina artística, núm. 178 i 196, del 15 de Mayo y 18 de Septiembre de 1913.

[7] «Saló de les Arts i els Artistes», Vell i Nou, any II, núm. 25, Barcelona 25 maig 1916, p. 22.

[8] Vid. nuestro artículo «Mariano Andreu (1888-1976), soci del Reial Cercle Artístic. Un artista més conegut a l'estranger que al nostre país», Butlletí Reial Cercle Artístic, ÈPOCA II, núm. 15, abril, maig, juny (any 2005).

[9] J. M. Maragall, Història de la Sala Parés , Barcelona, Selecta, 1975, p. 233.

[10] Vid. los dibujos de reproducción mecánica en la edición de lujo en L’âme du cirque, de Louis Hervieu, Ed. Librairie de France, París, 1924 y la invitación de la inauguración que se muestra en esta exposición.

[11] Catálogos en el archivo familiar del artista.

[12] Carta del organizador de l'Exposition d'Art Français contemporain au Japon, H. d'Oelsnitz, fechada el 16 de Noviembre de 1926, en la cual aparece como depositario de las obras de Mariano Andreu.

6me exposition d’art Français contemporain Tokyosaka 1927, Catálogo de la Exposición Tokyo-Osaka , 1927.

Bulletin de L’Art Français et Japonais, 3e année. Tokyo: Fondateurs Editeurs H. d’Oelsnitz - H.Kuroda; París , tomo III, núm. 2, 5 juillet 1927.

[13] «Of the School of Picasso-Señor Mariano Andreü», The Sphere, Londres, april 2, 1927, p. 24.

[14] Vid. las cartas de Eugeni d'Ors dirigidas a Mariano Andreu fechadas el 4 y 9 de Noviembre de 1927 transcritas en los documentos, núm. 1 y 2.

[15] Vid. las publicaciones de M. Sandoval, «Las actividades Artísticas de París», Revista Ford, Barcelona, Octubre 1935, pp. 366-371 y G. Waldemar «Mariano Andreu et l’eternel humain», La Renaissance de l’Art Français, París, Agosto-Septiembre 1935, XVIIIe Anne, núm, 8-9, pp.78-83.

[16] Sobre el doble significado en la paleta de Mariano Andreu, vid. nuestra aportación en E. GARCÍA PORTUGUÉS, «El tractament de l'espai interior en l'obra de Mariano Andreu (1888-1976)», Jornades Internacionals. Espacios interiores. Casa y Arte.(desde siglo XVIII al XXI), Universitat de Barcelona i Université de Perpignan Via Domitia, 26, 27 y 28 de Enero de 2006. Comunicación que pudo ser consultada en internet el mes de Diciembre de 2005 y el año de 2006 por gentileza de las dos Universidades y publicada en 2007.

[17] A este grupo pertenecen Répètition of Dancing, Hortense's Bar y Joie Géométrique, todas de 1930.

[18] Vid. "The Carnegie International exhibition and the 1939 Awards" en The Studio, vol. 119, Londres, Enero-Junio 1940, pp.12-13.

[19] Vid. más información sobre los participantes españoles en las exposiciones organizadas por el Instituto Carnegie en Record of the Carnegie Institute's International Exhibitions 1896-1996, Pittsburgh, 1998.

[20] Vid. Henri de Régnier, Exposition de Miroirs et Poupées de Mariano Andreü (cat.exp.), París: Serge Roche 1935.

[21] Vid. M. Sandoval, Op.cit., p. 367 y la entrada a Mariano Andreu en el Catálogo Nacional de Arte Contemporáneo, vol I artistas, Barcelona, Ibérico 2mil, 1989, p. 43.

[22] M. Brown, “Mariano Andreu –Exhibitions New York”, Parnassus, vol. XIII, núm. 1, New York University, Enero 1941, pp. 44-46.

[23] Invitación a la exposición Renou & Colle y catálogo de la Galeria Christofle en el archivo familiar.

[24] Gaston Poulain, «Delaunay et Andreu», La Dépèche de París, Janvier 1947.

[25] Vid. catálogo de 1954 presentado en esta exposición en la sala de José de la Mano , procedente del archivo familiar.

[26] Catálogo de la exposición 1955. Archivo familiar.

[27] Vid. carta fechada el 22 de Febrero de 1956 transcrita en documentos, núm. 4.

[28] Vid. la relación de la obra expuesta en el catálogo de la exposición Costume Design for the Theater, California, Los Angeles County Museum, 1956, núm.81-101.

[29] Entre sus amigos figuran Alec Guinness, John Gielgud y Olivia de Havilland.

[30] G. White Stage Design in Great Britain since 1945, (cat.exp.), London: The Arts Council, 1961.

[31] Firmado en París el 7 de Agosto de 1931. Registro núm. 42271. (Archivo familiar).

[32] Información facilitada por el Musée de l’Ille de France, tela adquirida en 1956 e inventariada con el número 54.5.1.

[33] Ocupó la vacante dejada por el pintor inglés Sir Frank Brangwying y cuando murió Mariano Andreu la ocupó Salvador Dalí.

[34] Vid. fotografía en el Supplément de la Gazette des Beaux Arts, núm. 1108-1109, Mai-Juin 1961, p. 2.

[35] Exposición de Pintura Catalana. Desde la prehistoria hasta nuestros días, (cat. exp.), Madrid, Cason del Buen Retiro, Ministerio Educación Nacional y Dirección General Bellas Artes/ Ayuntamiento de Barcelona, 1962.

[36] Carta firmada por el presidente Andrés Brugués Llobera fechada el 28 de Abril de 1962 y la carta de agradecimiento de la secretaría de la Junta de 25 de Septiembre de 1962. Archivo familiar.

[37] G.D[íaz] P[laja], Exposición-Homenaje Mariano Andreu: 50 años al servicio del teatro universal (cat.exp.) Barcelona: Museo de Arte Escénico-Instituto de Teatro-Diputación de Barcelona, 1963.

[38] Carta del presidente Federico Marés Deulovol y del secretario general Antonio Ollé Pinell dirigida a Mariano Andreu con fecha 19/6/1964.

[39] R. Santos Torroella, Exposición homenaje a Mariano Andreu 1888-1976, (cat.exp.), Barcelona, Galerias Padró, 1978, del 2 al 15 de marzo de 1978.

[40] Marià Andreu 1888-1976, (cat.exp.), Mataró: Museu Comarcal del Maresme-Mataró, 1995.

[41] J. Carayol, Peintures anciennes. Importantes oeuvres du peintre Catalan Mariano Andreu. Mobilier, XVIe et XVIIIe siècle. Sculptures (cat.exp.), Biarritz, Villa Tragaviento, 1984.

[42] E. Cowling y J. Mundy, On Classic Ground. Picasso. Léger, de Chirico and the New Classicism 1910-1930, (cat.exp.), London, Tate Gallery, 6 Juny- 2 Sept. 1990, pp.32-34.

[43] Ver este enfoque en nuestro artículo E. García, Op.cit., 2006.

[44] Vid. El parecido con los figurines reproducidos en The Studio, 1940, pp. 81-82.

[45] El retrato se exhibió en la Galeria Hans Goltz de Munich (1915) y en Barcelona en el Saló de les Arts i els Artistes de las Galeries Laietanes de Barcelona (1916) y en las Galeries Padró (1978), núm. 9. Fue reproducido en Vell i Nou 1916, p. 23 y parcialmente en R. Santos Torruella, Néstor, Barcelona, Espasa Calpe 1978, p.196.

[46] Presentación de Henry de Montherlant en el catálogo de la exposición. Archivo familiar.

[47] Vid. en la transcripción de la carta de agradecimiento del Commissariat Géneral de Danemark por su participación artística en decorar el menú del éxito que obtuvo, documento núm. 3.

[48] Eugenio d’Ors, “Mi Salón de Otoño”. Primera Serie. Revista Occidente, Madrid, 1924, pp. 75-6.

 

 

Claudio Coello 6 28001 Madrid tel. (34) 91 435 0174 galeria@josedelamano.com