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Mariano Salvador Maella (1739-1819)

Escena mitológica

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Década de 1790 INS. posterior: “Maella” (áng. inf. izdo. a lápiz) Lápiz negro y aguada/Papel verjurado. 210 × 290 mm

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El arribo de Carlos III al trono hispano procedente de Nápoles compone un acontecimiento cardinal dentro de la evolución de las artes en nuestro país. El madrileño Palacio Nuevo tenía muy poco en común con su añorada Caserta, por lo que nada más instalarse se aborda un proceso de desornamentación decorativa, así como se plantea la conveniencia de ampliar el espacio existente. Muy pronto surgiría el proyecto de la construcción de dos alas y una cour d’honneur hacia el sur que había de definir la imagen definitiva del patio de armas. Este esquema resulta bastante similar al llevado a cabo en el palacio de Aranjuez por Francisco Sabatini aunque en todo momento el palermitano procediera en Madrid a respetar los alzados precedentes de Sacchetti. El arquitecto parece adaptar los esquemas de los sencillos hôtels franceses a una residencia real de mayor envergadura.

De todo este ambicioso proyecto sólo cobrará cuerpo el ala oriental, inmediata al convento franciscano de San Gil. Antonio Ponz nos ha legado una magnífica crónica del avance de las obras:

“Después de la primera edición de este libro dio el Rey sus órdenes para aumentar las habitaciones de Palacio, añadiendo dos alas paralelas acia la plaza, desde los ángulos que miran al mediodia, siguiendo la misma arquitectura que en el resto de la obra. Una de dichas alas se está ya concluyendo, y tiene galería con seis arcos en el plano del suelo, correspondiendo encima un terrado con galería, y antepecho delante las habitaciones. Será muy buena ocasión de tratar de ello con mas extensión, quando la obra esté concluida, y adornada”(1).

A pesar de los contratiempos económicos que propiciaron la renuncia al proyecto inicial, el ala de “de San Gil” estaba concluida hacia 1784. En julio de este año el arquitecto informaba que se hallaba “bastante adelantada la fábrica de la ala izquierda del Palacio, y próximo a concluirse el cierre de esta parte del edificio”(2). Como es de suponer de inmediato habría de emprenderse las obras de ornamentación interior de todos estos espacios recién configurados. Una multitud de artífices en nómina real comenzaron a trabajar en estas estancias y por supuesto los pintores detentaron una vez más un papel destacado en la configuración ornamental definitiva de sus bóvedas. Aunque se han venido fechando los frescos de Mariano Salvador Maella de esta zona del palacio hacia 1782-83 somos de la opinión que se debe retrasar su datación a la década siguiente(3). El fallecimiento de Carlos III con toda seguridad remitió la intervención del valenciano en esta zona del Palacio Nuevo al reinado de su sucesor Carlos IV.

Con destino a esta zona del palacio han llegado hasta nuestros días diversas composiciones de Mariano Salvador Maella. No obstante una de estas estancias que habían de transformarse en biblioteca del monarca presenta una composición mitológica con un enmarque de estucos idéntico

Mariano Salvador Maella. Triunfo de la Virtud. Colección particular.

Mariano Salvador Maella. Triunfo de la Paz. Colección particular.

 

(Fig. 1) al del dibujo de Maella objeto de nuestro estudio. Francisco José Fabre nos facilita una descripción bastante precisa de este fresco:

“La Virtud heroica se halla representada por Hércules, que está sentado sobre una nube en acto de reposar de sus trabajos, cubierto con la piel del leon de Nemea, y apoyando su mano en la clava: por el aire se ve la Fama que va á coronarle con la guirnalda del triunfo, y al mismo tiempo está publicando su gloria con el clarín de la buena reputación. A estas figuras acompañan varios genios, uno con las armas del hijo de Almena, otro con las palmas de la victoria, y otro con la cadena que aprisiona las tres feroces cabezas del perro infernal o Cancervero, que en sitio inferior se figura sobre un peñasco, lo cual es un emblema de las pasiones vencidas y sujetas por el poder de la Virtud. En el mismo peñasco yace tendido el gigante Anteón, hijo de la tierra, es decir, de los afectos terrenos, que igualmente vencido por Hércules, y que significa en la iconología el apetito sometido á la ley de la razón”(4)

. La existencia de un dibujo tan concienzudo como el presentado desde estas páginas, así como de otro boceto con idéntica molduración figurando el “triunfo de la Paz sobre Marte” custodiado en una colección particular (Fig. 2), nos permite aventurar la hipótesis de que el proyecto confiado a Maella fuera en origen bastante más ambicioso del que se llevaría a cabo finalmente. Como manifiestan los planos localizados para esta ampliación la distribución interior de este nuevo espacio fue derivación de multitud de tentativas. Es poco probable que el valenciano planteara tantas posibilidades para una única bóveda siendo más lógico suponer que se le comisionara para decorar bastantes más estancias de este ala del palacio de la que finalmente materializaría.

Este fallido llamamiento de Mariano Maella nos ha legado sin embargo este atractivo dibujo, corolario de su peculiar vibrante grafía que allana la identificación del estilo del valenciano sobre papel. Este rasguño responde al proceso creativo del artista por el que con una inusitada rapidez se va esbozando los distintos elementos de la composición, creando y corrigiendo casi de manera simultánea. En esta ocasión hay incluso alguna zona que no se presenta todavía resuelta por completo, como la representación de los vientos. La aguada sirve una vez más como un óptimo medio para plantear el análisis de luces y sombras ineludible para afrontar su materialización al óleo. Es indudable que en este tipo de bosquejos las regladas enseñanzas de Mengs han quedado totalmente postergadas a favor de recurrentes prácticas tardobarrocas.

1 Ponz, Antonio. Viage de España, en que se da noticia de las cosas mas apreciables, y dignas de saberse, que hay en ella. Madrid, 1793, t. VI, p. 9.

2 Madrid. Francisco Sabatini. 1721-1797. Real Academia de San Fernando, 1993, p. 213.

3 Morales y Marín, José Luis. Mariano Salvador Maella. Vida y Obra. Zaragoza, 1996, p. 125

4 Fabre, Francisco José. Descripción de las Alegorías pintadas en las bóvedas del Real Palacio de Madrid. Madrid, 1829, pp. 303-304. Mariano Salvador Maella. Triunfo de la Virtud. Colección particular. Mariano Salvador Maella. Triunfo de la Paz. Colección particular.

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