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Goya y Maella en Valencia.

La idea sobre el lienzo

 

Con sus palabras el universal aragonés aspiraba a condensar la esencia del boceto al igual que siglos atrás hiciera Giorgio Vasari al definidos como una búsqueda de "l'ordine del colorito" e "il modo delle attitudini".(2) El papel que desempeñan estos lienzos preparatorios en el confuso proceso de gestación de la obra de arte no ha sido lo suficientemente valorado en el contexto de los pintores españoles de las postreras décadas del siglo XVIII. Estas inquietantes pinturas han gozado de una intensa etapa de revalorización en los últimos años al venerarlaas como uno de los escasos vestigios para interpretar el puro acto de creación. No obstante quizás haya que advertir antes de proseguir que estas composiciones jamás pasaron desapercibidas para sus contemporáneos. La auténtica contienda que podía llegar a desatarse entre comitentes y amistades por atesorar los bocetos de una comisión concreta queda reflejada con extremada nitidez en la misiva que Francisco de Gaya hace llegar a Martín Zapater: " ... Te boya decir la berdad de el ofrecimiento de borrones a Salas, y es que don Martin Goycoechea y Salas quieren que enbie algo para que bean los canonigos, que quieren ber si pueden, que yo aga esas obras y yo se les estimo como puedes conozer, esto es en secreto, pero no pienses que me he olbidado de ti pues los borrones de todos los cuadros que he hecho los tengo y de cada uno ba mejor con que os acontentaré a los dos, y si eres antes que el y te doy los primeros hiras mal librado, y si eres el segundo será mejor, en la ora te podía dar los primetos pero ni a Salas ni a ti ago animo de dar tales, sino otros que sean más de mi gusto"(3). El estudio del fascinante mundo del boceto no anula en absoluto la trascendencia de la obra de arte final, facilitando además en numerosas coyunturas datos vitales para su correcta interpretación. En España la tradición de concebir estas reducidas composiciones en los prolegómenos de una comisión resulta difícil de rastrear en la práctica artística de nuestro Siglo de Oro, aunque en 1638 Francisco Pacheco ya comentaba en su Arte de la Pintura: "Yo usaba, siendo muchacho, en un lienzo pequeño, o de blanco y carmín, o de blanco y negro, hacer esta junta para una historia, o figura, pintándolo a olio, como cosa más fácil de unir y acomodar, quitando y poniendo; y de este pequeño modelo lo pasaba al tablero, o lienzo, grande, a veces debuxándolo a ojo, a veces por la cuadrícula. Esto usan hoy algunos con no mediano nombre de maestros; y quien lo sabe mejor acomodar y reducir a su manera alcanza más fama".(4) Indudablemente no se puede sostener que la incorporación del boceto al proceso creativo artístico, entre los estadios del dibujo y la obra definitiva, surja con la Ilustración aunque es innegable que es en esta época cuando acontece en nuestro país su generalización. Durante el XVII los bocetos a menudo se plantean en respuesta a escrupulosas cláusulas de los comitentes en un contexto histórico en que no podía consentirse error alguno de carácter iconográfico. Con el cambio de siglo su génesis todavía no evoluciona de modo substancial, así lo testimonia los cuatro lienzos inéditos de José Vergara diseñados con toda probabilidad para las pechinas de la iglesia de Xativa(5) [figs. 1-4}. No obstante será en el transcurso de las décadas enciclopedistas cuando el boceto vaya poco a poco adquiriendo un hasta el momento inexplorado papel como espacio de expresión en libertad.


La centuria ilustrada parece componer la eclosión de este tipo de lienzos preparatorios ligado al hecho de que cada uno de los artistas que conforman el entramado pictórico de estos años sabrán extraer un rendimiento muy personal a estas reflexiones en óleo.(6) El uso privado y público que otorgan pintores como Antonio González Velázquez, Paret, Maella, Bayeu o el propio Gaya a estas obras nos clarifica su personalidad e incluso su posicionamiento teórico acerca de la Pintura. Desde los albores de su carrera Francisco de Goya concibe el borrón como un vehículo de experimentación y de expresión, circunstancia sin duda determinante en la consolidación de la desbordante fantasía creativa de sus últimas creaciones. Con un proceder diametralmente opuesto, su cuñado Francisco Bayeu emprende casi siempre su trabajo como un modelo y nunca como otro escalón más para avanzar en el planteamiento o colorido de una composición. Además la profundización en la técnica de estos esbozos en el contexto de la carrera de un artista concreto nos permite esclarecer su evolución estilística con mayor claridad que con el análisis directo de las obras definitivas. El caso más significativo quizás sea el de Mariano Salvador de Maella ya que en los primeros estadios de su formación concibe el boceto para comisiones regias casi exclusivamente como un modello, dentro de los postulados de A. R. Mengs. Sin embargo su trayectoria estilística avanza en las décadas posteriores hacia una concepción mucho más abierta, es decir, del boceto como una herramienta de trabajo a una dimensión bastante más libre.

figs 1-4 José Vergara. Bocetos para las pechinas de la cúpula de la Seo de Xàtiva


Una de las primeras ideas que se pretende clarificar antes de proseguir con este texto es la circunstancia de que la terminología adoptada en el siglo XVIII a la hora de referirse a estos lienzos no coincide exactamente con la de nuestros días. En la documentación y epistolarios consultados, términos como borrón, borroncillo o boceto son usados de manera indistinta sin comprometer el estadio preciso de su realización. Otro de los giros que también se suele recoger en las fuentes es el de bosquejo, que Rejón de Silva define con gran precisión en su diccionario de vocablos artísticos como "La figura ó quadro pintado de primera vez, sin acabarlo". La siguiente voz de interés en este conocido glosario es la de bosquejar: "La primera mano con que se pinta un lienzo, pared ó tabla"(7). Además pintores como Francisco Bayeu(8) o el propio Francisco de Goya(9) a menudo usan también la palabra "diseño" en el sentido de boceto y no por ello se alude necesariamente a un dibujo. El término modello parece no ser tan frecuente aunque también se utilizaba y por supuesto en el círculo de italianos instalados en la corte como por ejemplo Antonio Mengs o el arquitecto Francisco Sabatini. En España aunque no se denominen de una forma concreta probablemente también había lo que en Italia se denomina ricordo. Concluido el proceso creativo en la mayor parte de los casos parece que esto es realizado por otros componentes del taller o discípulos y rara vez por el propio maestro.


En el ya aludido repertorio de Diego Rejón de Silva se referencia borroncillo o borrón como "La traza Ó mancha de colorido, donde el Pintor hace la invención para algún asunto que ha de execurar en mayor tamaño. Se suele hacer el borran solo de claro y obscuro".(10) En Italia se puede rastrear cómo estos lienzos monocromos eran ya una práctica habitual en artistas como Camilla Procaccini, Agostino Carracci o Domenichino. (11) No obstante en nuestro país no se ha delimitado todavía la época en que la preparación de grisallas comienza a introducirse en el proceso de génesis de la obra de arte. Francisco Bayeu nos ha brindado algunos de los ejemplares más refinados a raíz de la planificación de los frescos de la basílica del Pilar de Zaragoza o de la capilla de Aranjuez. En este punto la reglada rutina neoclásica dictada por Mengs es fundamental para descifrar la proliferación de esta práctica a través de sus discípulos más cercanos entre los que habría que situar en la primera posición al aragonés. No obstante desde estas páginas se desea rescatar la noticia de que este hábito se puede asimismo sondear algunas décadas antes en otros pintores hispanos. En una colección particular se han localizado dos obras inéditas en grisalla de Miguel Jacinto Meléndez datables hacia 1734 representando las escenas de San Agustín conjurando la plaga de la langosta y La muerte del Señor de Orgaz concebidas para el crucero de San Felipe el Real de Madrid (12) [figs. 5-6}. La materialización de este tipo de obras brindaba al artista un detenido análisis de las luces y sombras, de ahí que estas composiciones broten conectadas a las enseñanzas de la Academia o postulados academicistas en los que Diseño, Claroscuro y Colorido constituyen componentes cardinales en la Pintura. (13)

Miguel Jacinto Meléndez.

1.La muerte del señor de Orgaz (colec.particular)

2.San agustin conjurando la plaga de langosta (colec.particular)

De manera simultánea entre los contemporáneos de Gaya se extiende la práctica de recrear el propio espacio de las bóvedas a decorar en reducidos cascarones de madera. En un documento inédito fechado el 27 de junio de 1785 Francisco Bayeu solicita 150 reales por "una bobedita de madera para en ella hacer el diseño de la que he de pintar en el Pardo en la Casa de Campo del Principe N. S.".(14) Las composiciones que se interpretaban en estas maquetas podían ser esbozadas con la técnica de la grisalla o con el colorido real que se pretendía trasladar a fresco definitivo. El cometido de estas llamativas bóvedas en miniatura debía ser doble, por un lado poder analizar en profundidad los efectos de las figuras representadas en superficies curvas y además acudir al comitente con un modello aún más cercano a la realidad que el simple lienzo. Mariano Maella también las planteó para algunos de sus frescos más significativos, aunque de valenciano se ha conservado un lienzo presentado de tal modo qu brinda una visión todavía más fiel a la imagen final de una comisión En el Museo de Bellas Artes de Valencia se custodia una lnmaculad del valenciano expuesta en una maqueta original reflejo del alta donde se iba a colocar en el oratorio de Damas del Palacio Real d Madrid(15) [fig. 71]. Resulta difícil de imaginar que ante la contemplación de este concienzudo boceto de presentación el monarca objetara inconveniente alguno para su realización.


Todos estos bocetos son resultado de una intensa labor de selección mental previa y quizás haya que aclarar que frente a las categorías estéticas prevalecen en gran parte de las ocasiones las funcionales. Es evidente que antes de reflexionar con los pinceles el artista sopeso requisitos de carácter muy práctico acerca del emplazamiento definitivo de la obra. En la correspondencia que a menudo se entabla entre el pintor y el comitente son frecuentes las precisiones sobre el espacio que se va a decorar, la exacta delimitación de las proporciones ( la procedencia de la luz. Sirva como prototipo la misiva que Marian( Salvador Maella remite a Bernardo de Iriarte nada más aceptar e encargo de ornamentar uno de los altares de la Colegiata de la Granja: " ... he recivido la favorecida de V m. juntamente con las: medidas del quadro de la Inmaculada y quedo echo cargo de la situación en donde se deve colocar, procurare poner todo el esmero que alcance mi limitado Ingenio para el desempeño, teniendo presente er la composición las prevenciones que Vm. me a favorecido y pondré mano al Boceto en continente" .(16) En fechas más tardías, en la documentación localizada sobre este llamamiento regio SI advierte cómo el valenciano prosigue indagando en ciertos aspectos que no se habían terminado de perfilar: " ... y por lo que me prebiene Vm. de la luz me parece que la mayor parte que recio be de luz el altar en donde se a de colocar, es de la puerta y en estando zeradas las compuertas de fuera queda un poco escasa" .(17)


Estos lienzos preparatorios nacen en estrecho maridaje al dibujo, tomando cuerpo en sucesivas etapas los mencionados condicionantes formales como un capítulo consustancial del proceso creativo. En el panorama español del siglo XVIII constituye una opción muy personal del pintor qm ambos estadios de la experimentación artística se vayan sucediendo o que por el contrario el lápiz y la tinta compongan tan sólo un paso previo al óleo. Tanto en Gaya como en sus competidores de la corte la concepción de estos lienzos se erige en un auténtico ejercicio por dotar de colorido al diseño. En España la disputa sobre el acabado o la supremacía del diseño sobre el colorido arranca de bastante más atrás, ya que Francisco Pacheco desde su formación romanista llega a referirse a las vibrantes pinturas del Greco como "crueles borrones".(18) En el transcurso del siglo XVIII el boceto va adquiriendo un papel autónomo sin repudiar la práctica del diseño, alternándose en sucesivas fases de la experimentación como es el caso de Mariano Maella. En numerosas ocasiones Goya parece descuidar el diseño a favor de la fuerza expresiva del color mientras que su cuñado Francisco Bayeu no deja espacio libre para la improvisación.


La incorporación al panorama artístico madrileño de pintores de la talla internacional de Corrado Giaquinto, Antón R. Mengs o Giambattista Tiépolo resulta indispensable una vez más no sólo para interpretar la evolución de la escuela española sino para la comprensión de la proliferación de nuevas fórmulas en la concepción del boceto. Todos estos artistas personificaban tendencias muy dispares entre las que podían bascular los estilos de las jóvenes promesas españolas. La libertad de expresión de la que Tiépolo hace gala en sus bocetos preparatorios(19) se erige en un pilar esencial para el entendimiento del uso que Francisco de Goya hace de los suyos. Es quizás la coyuntura para recordar que entre las escasas composiciones ajenas al aragonés inventariadas en 1812 en su casa se referencia:


"Dos de Tiepolo con el numero diez en 200 reales".(20) Sin embargo la materialización de estas composiciones en los talleres de otros artistas como Francisco Bayeu no se entiende si no se analiza en el contexto de las enseñanzas y dictados neoclásicos de Mengs. Además todavía se ignora hasta qué punto la práctica del borrón en España en estas concretas décadas aparece ligado a la irrupción de la Academia en la vida cultural del país. Las regladas enseñanzas impartidas en las aulas tuvieron sin duda que propiciar este tipo de obras en una continua búsqueda de estudios mucho más reflexivos de una composición.


La reciente aparición de un boceto parcial de Antón Rafael Mengs para una de las esquinas del fresco del Palacio Real de Madrid que escenifica la Apoteosis de Trajano resulta fundamental para nuestro estudio al presentar de manera muy evidente los sucesivos estadios de elaboración técnica de estos lienzos(21) [fig. 8}. En la figura del Hércules se observa cómo el bohemio comienza esbozando de un modo monocromo todos los componentes de la composición directamente sobre la preparación como si de otro dibujo se tratara. A continuación el artista va experimentando con las tonalidades y dotando de color a las figuras para finalmente otorgar en la representación de la Fama el atento acabado por el que se le conoce. Esta excepcional oportunidad de escrutar una obra inconclusa nos permite comprobar cómo bajo la composición subyace una cuadrícula con objeto de trasladar sus pensamientos iniciales al lienzo. En la época de Goya esta práctica se presenta en gran parte de los dibujos de los discípulos más directos del "pintor filósofo". Esta circunstancia ya había sido advertida al analizar con luz infrarroja algunos de los bocetos de Francisco Bayeu.(22).

fig8. Anton Rafael Mengs.

Apoteosis de aAdriano(fragmento).

En su Diccionario Ceán Bermúdez ya se asombraba de los concienzudos prolegómenos de este artista en la materialización de una comisión: " ... Dueño Mengs de todas las partes de su arte, no emprendia obra alguna sin preceder la mas filosófica y detenida meditación. Miéntras otros pintores satisfechos de su facilidad se contentan con un ligero ensayo de un dibuxo ó de un boceto antes de comenzar sus quadros, D. Antonio Rafael ocupaba meses y años en formar dibuxos de cada miembro, de cada figura, de cada grupo y de toda la composición, consultando á la naturalezaa y al antiguo: de aquí es haber tantos estudios de su mano", (23) Esta reflexión en óleo para el fresco del Palacio Nuevo en ningún momento debía traspasar los límites del estricto ámbito del taller al igual que la multitud de dibujos que idearía antes de emprender su ejecución. El disciplinado Mengs se permite por lo tanto el carácter "non finito" de esta pintura por tratarse de una obra preparatoria y no de un modello concebido para comparecer ante Carlos III.


Por fortuna también han llegado hasta nuestros días otros bocetos inconclusos como el de Antonio González Velázquez para el fresco de la Sala del Besamanos de la Reina que se conserva en el Museo de León(24) [fig. 9J. Una vez más Ceán nos proporciona la clave para descifrar el modo de trabajar de este pintor: “... Hubo pocos pintores españoles de tanta gracia y facilidad para trazar y componer una historia como D, Antonio, y así dejó muchos bocetos".(25) La profusión de borrones de González Velázquez poco tiene que ver con las ideas planteadas con anterioridad en relación a Mengs. Tanto su estilo como su práctica artística emerge mucho más cercano a otro de los referentes de la escuela española de estas décadas, el molfetés Corrado Giaquinto. En condiciones normales los casi dos metros de esta escena de Colón ante los Reyes Católicos nos llevaria a interpretarlo como fruto de una intensa labor de estudios preliminares. No obstante la existencia de otro modello definitivo de similares dimensiones en el Museo Quimper con un planteamiento compositivo completamente diferente es sintomático del singular proceder en su taller. En la obra de este pintor el boceto constituye tan sólo un espacio más para la experimentación por lo que no es extraño que el artista tome los pinceles sin concebir gran parte de los detenidos dibujos preparatorios que exigían los inflexibles preceptos académicos.


Además en España con todos estos bocetos preliminares conviven asimismo estudios independientes que no se plantean en base a un llamamiento palatino concreto sino como respuesta a las inquietudes del propio pintor. De manera paradójica uno de los ejemplares más fascinantes de este género nos lo ha brindado el más devoto seguidor de los postulados academicistas de Mengs, Francisco Bayeu. El cuadro en cuestión retrata un mastín dormido que con toda probabilidad pertenecía al propio aragonés encarnando quizás un ejemplar que le había regalado Carlos II (26)[fig. 10). Este lienzo fue Utilizado como un boceto parcial en la escena de la exhortación de San Eulogio así como en la de San Pedro con el tullido del claustro y la capilla de San Pedro de la catedral de Toledo respectivamente. A pesar de ello la razón de ser de este lienzo no es otra que la de preservar la imagen del preciado animal y que sirviera asimismo de ejercicio para analizar las calidades matéricas casi táctiles que se podían llegar a alcanzar con un correcto dominio del óleo. En este cuadro se advierte una libertad técnica inusitada en este artista y que no tiene nada que envidiar a las mejores creaciones de este género de Francisco de Goya. Pero una vez más nos encontramos ante un cuadro concebido para no traspasar jamás los límites del taller. Es en el momento de su fallecimiento cuando setía adquirido por el joyero Chopinot para pasar a engrosar junto con bastantes de los bocetos del aragonés la colección del diamantista Juan José Pugeo.(27)

fig10. Francisco Bayeu.Mastin Dormido


Clausurada la ejecución material de los bocetos arrancaba otro proceso aún más inquietante para este estudio que es el de su aceptación. El artista todavía estaba a tiempo de obrar cambios iconográficos y compositivos a requerimiento del propio comitente. Para desdicha de nuestras indagaciones estos debates pictóricos se solventaban en conversaciones privadas y en escasas ocasiones han dejado rastro documental alguno. Una excepción es la misiva que Bernardo Iriarte remite a Mariano Maella comentando su primer pensamiento para el lienzo que iba a servir de ornato para uno de los altares laterales de la colegiata de La Granja.(28) Esta meticulosa revisión compositiva y estilística de una de las primeras Inmaculadas conocidas de Maella [fig. ll} nos sanciona la trascendencia de estos prolegómenos:


"La Virgen debe mirar a la España.
En vez del mundo debe ponerse la media luna substituyendo también algunas nubes sobre las quales
esté la Virgen.
Conviene q.e' la España tenga todo el mayor aire posible de ofrecer a la Virgen el collar solo con la cruz
Pendiente quitando la cinta.
Deberá la España tener el manto carmesí sembrado de Castillos y Leones. Deberá quitarse el Escudo de armas y el León"(29).

La existencia de modelli concebidos para encargos muy significativos en I carrera palatina de un artista totalmente diferentes a la versión definitiva constituye asimismo otro indicio para certificar la entidad de estas entrevista entre e! pintor y el comitente. Uno de los casos más significativos es el madi llo que existe de Francisco Bayeu en e! Meadows Museum de Dalias para é altar mayor de la iglesia de San Francisco el Grande que no tiene absoluta mente nada que ver con la composición planteada finalmente. Francisco d Gaya también nos relata en una misiva su proceder en la decoración pictórico de este mismo templo franciscano: " ... nombrándome para que pintase uno d los Siete Quadros de! nuevo Templo de San Francisco de Asis de esta Corté dejando a mi arvitrio representar e! Subceso, que me pareciese más a propósito de los de la vida de San Bernardino de Sena, he pintado e! borroncito de la medidas que se me dio ... Vuestra Excelencia se dignará decirme si hé d entregár aqui el nominado Borroncito ó á quien le hé de dirigir á ese Rea Sitio"(30).El rechazo o aceptación de estos primeros bocetos de presentación suponía para e! pintor un momento capital ya que un replanteamiento como positivo en el caso de Bayeu vendría acompañado de varias semanas de otro concienzudos dibujos preparatorios. Las bruscas revisiones de composición entre e! boceto y la versión definitiva en Francisco de Gaya sin embargo n conllevarían ningún tipo de crisis [fig. 12}.


En e! siglo XVII se acudía al escribano para protocolizar las condiciones de u contrato artístico; no obstante, en e! transcurso de la centuria ilustrada, Supe radas estas reminiscencias gremiales, el modo de proceder se transforma de raí¡ Al irrumpir las primeras críticas contra Francisco de Gaya tras la culminación de los frescos dé Pilar, el aragonés se defiende exponiendo " ... Presentó los diseños á Vuestra Señoria, que lo aprobó; y en su execución no ha hecho otra que trasladar en grande lo que en aquéllos se figura ba en pequeño".(31)De esta noticia se puede inferir que en estas décadas la presentación y e! pláceme de los bocetos por parte de! comitente venían a suplir trasnochadas prácticas contractual Las posibles disputas que pudieran devenir tras la realización material de un encargo quedaban zanjadas en tanto en cuanto la escena final materializara lo protocolar izado por su boceto. La tardanza en la aprobación de un borrón supuso para Francisco de Gaya en alguna ocasión la pérdida de algún encargo dotado con una cuantiosa remuneración. El 5 de mayo de 1801 Ortuño Marí Isidro de Aguirre y del Corral, VI marqués de Montehermoso, escribía desde Vitoria:


"En contestacion al oficio de V. S. de 30 de Abril y consecuente á lo que expuse á la Provincia e la 2a Junta gral del dia 19 de Nov." del año ultimo á cerca del retrato del S.' D. Prudencio M.a d Verastegui mi dignisimo antecesor devo decir que en ojo de la comision con que me hontó 1 Provincia traté con D.n Manuel de Montoya á tiempo en que se hallava en Madd y el Agent Madinaveitia para que el Pintor de Camara D. N. Goya hiciese un quadro alegorico correspond.' y en efecto se ajustó en 20.000 r.' pero la tardanza de D. Jose de Torre en aprontar el borron á pesa de sus repetidas palabras hizo que yo no tuviese el gusto y el honor de concluir este encargo com lo deseava.

Posteriormente haviendome hablado V. S. de este punto y rratado entre los dos del medio mas economico que la Provincia podria adoptar p." corresponder á los singulares servicios del S.' Verastegui, le indique á V. S. uno reducido á que la Provincia disponga que en lugar del rerrato se hagan dos del tamaño de los de los S.'" Urquijos; que el uno se coloque en la Sala de Juntas siguiendo en esto el espiriru del Decreto en que mandó hacer los de estos S.',,, y que el otro le regale al mismo S.' D. Prudencia para su casa.
Este es en mi concepto un medio con que se conciliaran las intenciones de la Prov.a y la precisa armonia que exigen las circunstancias pues q.' de mismo tpo que no pasaria el coste de 6.000 r.' seria mas hontrosa pará el S.' Verastegui la colocacion de su rerrato con una inscripcion que en dos tpos recordase sus muchos y singulares servicios en la Sala de Juntas de la Prov.a".(32 )


En efecto, en Vitoria, en la segunda junta del 21 de mayo de 1797, el Diputado General de Álava don Prudencio María de Verastegui y Mariaca había presentado su dimisión y deseando los asistentes" ... dar alguna muestra del debido reconocimiento de esta provincia, habiendo tratado del medio más decoroso y permanente, acordaron que se le dedicase retrato de su Señoría, alusivo á su amor patriótico y demás virtudes que lo caracterizan y ha empleado con tanto acierto en obsequio del Rey de la Patria"(33) El aludido marqués de Montehermoso de inmediato se puso en contacto con sus agentes en Madrid con el fin de contactar con Francisco de Goya. El profundo conocimiento que detenta este noble del entramado de pintores que componían el panorama artístico de la corte madrileña estaba sin duda heredado de su predecesor en el título, José María de Aguirre(34). En el siglo XVIII no constituía una práctica muy extendida el planteamiento de un boceto anterior a la creación de un retrato a no ser que fueran bosquejos del natural del rostro del representado. En ningún momento se planteó la posibilidad de que Verastegui posara delante de Goya por lo que podemos aventurar que este desconocido boceto de "quadro alegórico" fuera la efigie del homenajeado acompañada con toda probabilidad de elementos identificativos de la provincia de Álava y quizás alguna velada alusión a la reciente guerra de la Convención con los franceses.

fig 12. Francisco de Goya.

Aparición de la virgen del Pilar a Santiago


Otra carta del marqués de Montehermoso remitida al marqués de la Alameda el 6 de mayo nos descubre nuevas noticias sobre el posible destino de este borrón de Francisco de Goya:


"Am.o mio. Con la confusa y esrrepitosa voceria de una junta gral, podria pasarse le a Vm. p.' alto, que no conviene ni és decente q.' mi carea-informe se estampe ni publique ni q.' en caso de q.' adopten Vmds mi pensam.to se entienda q.' és p.' economia, sino p.' ser mas hontoso a la mem.a del S.' Verastegui, cuya modestia és tanta q.' há venido a pedirme se le entregue el indecente borron q.' tengo en casa en lugar del proyectado rerrato, p.' ser mui suficiente, p.a esto seria indecorosa P" la Provincia P" Vmd y P" mi p.' la paree q.' me toca"(35)


Esta misiva se erige en la última noticia hasta el momento de este boceto de Goya, y todavía se ignora si permaneció en la pinacoteca del marqués de Montehermoso o si por el contrario se transfirió a Verastegui como requería el propio homenajeado. No obstante sí que existen testimonios documentales de que el aragonés nunca llegaría a ejecutar el lienzo definitivo porque de inmediato se comisiona al pintor Antonio Carnicero(36). Esta desafortunada circunstancia no fue efecto de la censura del borrón de Gaya por parte del comitente sino de las dificultades de la Diputación de Álava por afrontar en momentos económicos muy delicados para el país la suma de 20,000 reales, Ello de diciembre de 1801 se le remitía a Carnicero una imagen anterior de Verastegui y el uniforme de Maestrante con el que deseaba ser retratado(37). De esta crónica se infiere que este singular sistema de concebir retratos a distancia constituía una práctica bastante extendida, considerada incluso para el que no llegaría a materializar los pinceles de Francisco De Goya(38)


Como ya se ha señalado con este borrón de "quadro alegórico" de Gaya gran parte de estos bocetos concebidos durante las postreras décadas del siglo XVIII encuentran casi siempre acomodo en las colecciones de individuos muy próximos a la génesis del encargo. Aunque las referencias a obras del universal Francisco de Gaya han sido concienzudamente rastreadas entre los inventarios de sus contemporáneos,\9 tOdavía prosiguen apareciendo documentos referenciando obras inéditas del aragonés, Entre las cláusulas testamentarias de Tadeo Joseph Bravo de Rivero y Zabala, personaje retratado por este artista, la primera de ellas estipula: "A mi hermana la S,ra d." Josefa de Aliaga Marquesa de Castelbravo, dejo un cuadro de Gaya que representa la despedida Que hize de mi familia, en Lima"(40)


Ceán Bermúdez al referirse a los preciados bosquejos de Antón R, Mengs atestigua: "", y se conservarían muchos mas, si por la escrupulosidad no hubiese encendido con ellos y con sus bocetos la chimenea ántes de partir á Roma la última vez, como lo he vistO en Madrid con harto dolor mio"(41).Esta estremecedora crónica es sin duda producto de la veneración que exteriorizaban sus contemporáneos hacia estos retazos de la historia de las comisiones palatinas. En bastantes ocasiones era el propio comitente quien decidía conservar los bocetos, Este 1785 Francisco Bayeu comparece ante el Príncipe de Asturias con un conjunto de borrones de tapices para la Casa de Campo del Pardo, Tras alcanzar la aquiescencia real, el futuro Carlos IV selecciona dos de ellos para su colección y encarga al aragonés la concepción de sus marcos.(42) Esta escueta noticia rescatada de la documentación de que estos lienzos se presentaban sin enmarcar resulta de gran interés al ratificar que hasta el momento exacto de su aceptación no superan su carácter de herramienta de trabajo para alcanzar un nuevo sentido expositivo.


Ciertamente estos cuadros de pequeño formato encajaban por lo amable de su temática mejor en los espacios íntimos creados en las Casitas del Príncipe de Asturias que en los rigurosos salones de representación de Carlos III, Pero además hay que advertir que estos bocetos de carácter campestre parecen ser los que gozaban de mayor predicamento entre los aficionados y en raras ocasiones podían llegar a ser atesorados por el pintor en su taller, Una misiva de Gaya nos confirma las dificultades para que abandonen el estricto entorno palatino: "... Sabatini se me echó sobre unos guapos borrones que tenia y ya los había destinado y no hibas mal librado y me he quedado en pelota"(43). En efecto en el inventario realizado en 1798 por el pintor Francisco Javier Ramos de los cuadros de la colección del arquitecto Francisco Sabatini hay una docena de diseños para tapices de Francisco de Gaya y su cuñado Bayeu(44). Este personaje, vital en el correcto discurrir del entramado de llamamientos palatinos, con toda certeza había sabido separar los mejores ejemplares por su calidad y belleza, Al presentarse correlativas todas estas entradas en este inventario de la "pieza de paso" se puede aventurar la hipótesis de que en su momento conformaran un atractivo gabinete de borrones para cartones.


Tanto Carlos III como e! Príncipe de Asturias siempre escogen para sus pinacotecas entre los reflexivos modelli con los que comparecen los artistas y rara vez entre los bosquejos inacabados imprescindibles en los prolegómenos de una comisión. No obstante este coleccionismo convive con e! de otros miembros de la familia real con inquietudes artísticas bien distintas como es e! caso del infante don Luis. El boceto preparatorio para el fresco de Mengs que se ha estudiado con anterioridad a pesar de su carácter "non finito" aparece inventariado entre las pinturas atesoradas por este infante.(45) El moderno mecenazgo artístico desplegado por este hermano de Carlos III en la corte que articula en su exilio de Arenas de San Pedro es sobradamente conocido y por ello no sorprende que sepa valorar la fuerza de este tipo de lienzo apenas modelados. En otra de las entradas de su testamentaria se recoge: " ... Otro quadro pintura en tela, que representa un pedazo de un borrón de un quadro de la Ascensión de Nuestro Señor, pintado de claro obscuro, y algunas cavezas coloridas; tiene por alto tres pies y seis dedos, y por ancho tres pies y siete dedos; su Autor Monsr Mengs en 300 [reales}" .(46) La trascendencia de esta referencia para nuestro estudio es rescatar la noticia de que el pintor filósofo sobre la base de las propias grisallas, que allanaban el conocimiento del claroscuro de una composición, prolongaba su experimentación con e! color. Desde fechas muy tempranas ciertos bocetos para las empresas pictóricas más significativas de la monarquía española se encuentran ya custodiados en la colección real. La pareja de creaciones de Corrado Giaquinto para la cúpula de la capilla del Palacio Real de Madrid se exhibían por ejemplo en una estancia contigua a este espacio denominada de los Capellanes(47) y en la Sacristía donde se conservaba asimismo "la invención que hizo para una bóveda, que pintó á fresco en Roma en el Convento de S. ] uan de Dios". (48) En el momento de describir Antonio Ponz el Palacio Nuevo se citan borrones de Giaquinto distribuidos por los "trasquartos de retrete" de! cuarto del Rey, en la segunda antecámara, la pieza de comer y besamanos de! cuarto de la Reina, en la pieza de paso a la Sala de Comer de los Príncipes, en e! cuarto del Infante don Antonio, en las piezas de paso desde e! Cuarto de! Rey y la Reyna a la Capilla. Un sinfín de referencias que sirven como un inmejorable testimonio de! aprecio que los monarcas e infantes mostraban hacia estos cuadros.


Al distanciamos de! entorno de encargos que emanaban de la monarquía hispana no decrece la pasión por atesorar estos retazos de la historia de una comisión. Los bocetos para el claustro de la catedral de Toledo concebidos por Francisco Bayeu y Mariano Maella son preservados por e! propio cabildo, mientras que los canónigos de la basílica del Pilar de Zaragoza tendrán que aguardar al fallecimiento de Francisco Bayeu y del joyero Leonardo Chopinot para tener la ocasión de adquirirlos con destino a su templo. Pero es de nuevo Antonio Ponz quien nos ha legado una interesante crónica de la primera ubicación de los bocetos para los altares y frescos de la iglesia de los Trinitarios en la céntrica Vía Condoti de Roma. Las pinturas habían sido encargadas a diversos pintores entre los que se encontraban Corrado Giaquinto y un joven Antonio González Velázquez. Al ser costeadas las obras por la provincia de Trinitarios de Castilla es de suponer que con roda probabilidad estos lienzos se habían ido remitiendo a España con el fin de alcanzar su Aprobación, quedando finalmente depositados todos juntos en una de las dependencias de la iglesia de los Trinitarios Calzados de Madrid.(49) Este gabinete trinitario detentaba una doble finalidad porque además de mostrar al visitante el correcto uso dado a los fondos de la orden era al mismo tiempo una imagen soberbia del ciclo pictórico planteado en una de sus iglesias más significativas de estos religiosos. El extendido aprecio hacia estos bocetos entre sus contemporáneos podía llegar a los extremos que nos relata Ponz en una curiosa anécdota: " ... De esta Capilla robaron pocos años hace un borroncito del quadro de la Santísima Trinidad, que D. Corrado Giacuinto hizo en grande para el altar mayor de dicho Convento".(50)


Al reflexionar sobre la política de compra de pinturas de Carlos III rara vez se advierte entre sus prioridades la adquisición de bocetos. Hay que esperar a la época de Carlos IV para tropezar con un activo interés por atesorar no sólo los de artistas contemporáneos sino por recuperar los concebidos en siglos anteriores. Sirva como muestra la noticia de que en 1807 Jacinto Gómez y Guillermo Lameyra seleccionaran los cuatro bocetos de Murillo con la temática del hijo pródigo, que en la actualidad se custodian en el Museo del Prado, de entre los cuadros de la testamentaría de Nicolás de Vargas(51) funcionario de la secretaría de Hacienda.(52) No obstante es ya durante el reinado de Fernando VII cuando finalmente se adquieren para la monarquía española gran parte de los bocetos dieciochescos que procedentes de la colección real se exhiben en la actualidad en las salas del Prado.

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En esta frenética actividad por la consecución de estas obras quizás subyace el interés por poseer una importante representación de esta centuria enciclopedista para el recién nacido Museo del Prado. Una de las primeras incorporaciones acaece en 1815 al recomendar Vicente López la compra de cinco borrones de Francisco Bayeu procedentes de su testamentaria que ofrecía Domingo Antonio Velasco. Más adelante, en 1842, Julián María de Piñera comparece ante el monarca con otra nueva selección de bocetos del mismo artista para algunos de sus comisiones palatinas más Significativas. El informe de José de Madrazo nos ha legado una nueva explicación muy práctica de este acopio de pinturas al recomendar la conveniencia de "su adquisición y conservación en este Real Establecimiento, con objeto de poder restaurar dichos frescos si por cualquiera desgracia llegasen a sufrir algún deterioro".(53) La preocupación por conservar los modelos con los que trabajar en una eventual intervención de restauración en los distintos ciclos de frescos que ornamentaban todos los Reales Sitios acompaña asimismo la desconocida adquisición de ocho bocetos de Bayeu para los frescos de la capilla de aranjuez a Carlos Luis Peñaredonda.(54)

 



Sin traspasar todavía el ámbito del propio taller del pintor el boceto goza de un fascinante valor añadido como vehículo de transmisión artística. En las postreras décadas del siglo XVIII aún perviven ciertas reminiscencias gremiales en la costumbre de pactar matrimonios entre los vástagos de poderosas dinastías de artistas. La incorporación de pinturas a la carta de dote protocolarizada casi siempre en las jornadas previas a la ceremonia constituye una práctica de la que cada vez se van destapando nuevos ejemplos(55). Pero el más revelador para nuestra investigación quizás sea el de Mariano Salvador Maella que al casarse con la hija de Antonio González Velázquez recibe como dote una cuantiosa colección de bocetos de su suegro. Las pinturas en cuestión son los borrones para algunos de sus frescos más significativos como son los desplegados en las Descalzas, en la cúpula de San Justo y Pastor, en las pechinas de la iglesia de Santa Isabel o sobre la cúpula de Santa Ana.(56) Además del factor económico estos lienzos se erigen en auténticas cartas de presentación de las fórmulas artísticas que el maestro aspira a inculcar en su futuro discípulo y yerno.


No se puede clausurar estas reflexiones acerca del complejo universo del boceto en el siglo XVIII sin esbozar su función docente dentro del programa de enseñanza artística establecido en esta etapa de nuestra historia pictórica. A pesar de estar ya fundada la Academia el hábito de acoger discípulos en los talleres de los pintores de éxito con la doble finalidad de ser formados y ayudar al maestro en sus múltiples ocupaciones continúa siendo una costumbre bastante extendida. Francisco Bayeu con toda probabilidad conservó en su obrador un número tan elevado de sus Bocetos por su tremendo carácter docente. La calidad de estas copias de aprendizaje en muchas ocasiones es tan elevada que algunas se han venido confundiendo con los originales. La localización de dos bocetos inéditos para los altares de la iglesia de Valdemoro localizados en una colección particular que representan la Asunción de la Virgen de Francisco Bayeu(57) (fig. l3} Y San Pedro Mártir de Verona de su hermano Ramón(58) (fig. 14} nos posibilita por ejemplo para afirmar que los que se exhiben en el Museo Camón Aznar de Zaragoza son con toda seguridad réplicas salidas de la mano de un discípulo y no de estos maestros. (59)


Como se ha destacado, la práctica de facilitar bocetos a los discípulos para su reproducción estaba bastante extendida aunque desde postulados académicos no todos estos borrones ostentaban un correcto carácter docente. Sirva como ejemplo el hecho de que cuando el joven Luis Gil Ranz, estudiando en ese momento bajo la dirección de Francisco de Gaya, comparece ante la junta del 7 de abril de 1806 con "una copia al olio de un borrón de Tiepolo", al contemplarlo los académicos deciden: " ... Este joven adelanta, y se le aconseja los mas buenos orig.les evitando copiar bozetto" .(60) El interés de esta noticia es doble porque además de descubrir los modelos formales que deseaba Gaya para sus discípulos más directos, nos confirma cómo la libertad de ejecución de los lienzos del veneciano seguía chocando en los estrictos entornas académicos transcurridas incluso bastantes décadas de su fallecimiento. Deseamos concluir nuestro texto con una sentencia de Mengs sobre este debate que compendia el sentir que predominará en el panorama pictórico español a lo largo de todo el siglo XIX: " ... He dicho que un Pintor puramente Ideal no hará otra cosa más que bosquejos sin concluir; y añado que si se hallase, sería un Pintor de sueños, poco sabio, y menos estimable".(61 )

 

APÉNDICE DOCUMENTAL


inventario General de todos los muebles, bienes, efectos, herramientas, y deudas á favor de la testamentaria formada por fallecimiento de D,a Maria lsidora Dueñas y Briones, muger que fue de D. Juan} ose Pugeo para las particiones entre sus cinco herederos [181 7} Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, prot. n." 23.450, ff. 738-744v


Pinturas [Se han reseñado sólo las gue tienen gue ver con este artículo]


Otros dos iguales de vara de alto por tres guartas de ancho representa el uno a Ercules y e! otro a Vulcano orig.1 de D.n Fran.CO Bayeu en seiscientos rr.S
Otra de vara de alto por dos guarras y media de ancho representa a San Jose orig.1 de D. Ramón Bayeu, en guatrocientos sesenta rr.S


Otro de vara de alto por tres guartas de ancho representa a San Agustin original de D. Francisco Bayeu en seiscientos y sesenta reales vellon.
Otro de vara de largo por media de ancho y en el pintado, un Perro original de Don Fran.co Bayeu en guarrocientos y sesenta reales.


Una tabla de cinco guarras de alto por tres y media escasas de ancho representa un Santo Cristo Crucificado original de D. Antonio Gonzalez en doscientos y sesenta rr.S Otro de tres guart.s de largo, por dos y media de alro representa á Cristo Señor ntro. Crucificado la Virgen y San Agustin original de D. Fran.CO Bayeu en seiscientos reales. Otro de dos guarras y media de alto, por una y media de ancho representa una Caveza de un mulato original de D. Franco Bayeu, en trescientos y sesenta r.S


Otro de un pie de alro por una guarra de ancho pintado al claro y oscuro representa una procesión original de D. Franco Bayeu en ciento y veinte rr.S


Otra de vara de alto y lo mismo de ancho representa la apoteosis de Ercules original de D. Fran.CO Bayeu, esta pintado en un techo de Palacio, en dos mil rr.S


Otro de tres guarras y media de alro por tres de ancho representa la abundancia en el lugar principal e! tiempo, las artes, las virtudes, y la Religión original de D.n Francisco Bayeu, y pintado en e! techo de Palacio en mil y ochocientos rr.S


Otro de dos guarras de alto por una y media de ancho representa la Trinidad con un ovalo de Niños alrededor original de D. Francisco Bayeu en ciento y cincuenta rr.S Otro de cinco guarras y media de alto por una bara de ancho, retrato de! Cardenal Delgado Arzobispo de Sebilla original de D. Francisco Bayeu en mil y ochocientos reales.

 

 

1. Informe de Francisco de Goya a la Junta de Fábrica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza fechado el 17 de marzo de 17H l. CAN ELLAS LOPEZ, Ángel, Diplomatario de franásw de Coya, Zaragoza, 19H 1, p. 229.


2. VASARI, Giorgio, Le vite de'piu¡ eccellenti pittorj, scultor¡. e architettori: Nelle redaÚoni del 1550 e 1568, [Paola Barocchi ed.}, FlorencÍa, 1966, r. 1, pp. 117-119.


3. Cana de Francisco de Gaya fechada el 21 de enero de 1778. Á(;UEDA, Mercedes, y SALAS, Xavier de, CartaJ a Alartín Zapater, Madrid, Ediciones Turner, 1982, p. 42.


4. PACHECO, Francisco, Arte de la Pintura, ] 638, {Bonaventura Bassegoda i Hugas ed.], Cátedra, 1990, pp. 434-435.


5. Colección particular, óleo sobre lienzo de 70 x 70 cm. En el museo de Valencia se conservan tres de los dibujos preparacorios para estas pechinas (nÚms. 516517 - 519). ESPINÓS DÍAZ. Adela, Museo de BellaJ ArteJ de Valencia. Catálogo de 10J dibuJos 11 (SiKlo XV//l), Madrid, Minisrerio de Culrura, 1984, r. 11, pp. 194195.


6. La difusión de la prácrica del boceto entre los pintores de finales del siglo XVIII queda totalmente refutada con este texro de Antonio Pooz: " ... Son muy pocos los Pintores modernos de rodas parres que no hagan borroncillos ó bocetos, como llaman los Italianos, para executar segun ellos sus obras en grande; y lo peor es, que muchos no hacen otra diligencia que copiar dichos borroncillos, y así las obras en grande vienen á ser copias de las que hicieron en pequeño. De los antiguos, empezando desde ántes de Rafael hasta Carlos Marati, poco o nada se encuentra de estOs borroncillos pintados, no siendo de Pintores amanerados, y muy atentos á la ganancia. Estudiaban ántes sus obras en grandes cartones del tamaño que los quadros habian de ser, haciendo en ellos muchas correcciones y mudanzas; y ésta fue la práctica regular de Mengs. Muchos de sus cartones se nombran en el tomo XIV, del Viage de España, Carta 2. Entre los Griegos tampoco hay memoria de tales borroncillos". PONZ, Antonio, Comentarios de la Pintura que eJcribio Don Felipe de Guevara, Gentil-hombre de boca del Señor Emperador Carlos Quinto Rey de España, Madrid, 1788, p. 34.


7. REJÓN DE SILVA, Diego Antonio, Dict1onario de las nobles artes para instrucción de los Aficionados. y UJO de IoJ ProfeJoreJ. Contiene todos los terminw y fraseJ facultativm de la Pintura, Arquitectura y Grabado, y IOJ de la Albañileria Ó Construct1on, Carpinteria de obras de fuera, Alontea y Canteria ete. con JUS reJpectlt1aJ autoridades sacadas de AutoreJ CmteUanos, se¡z,ún el método del Dict1onario de la Lengua Castellana (ompuesto por la Real Academia EJpañola, Segovia, Imprenta de Antonio Espinosa, 1788, p. 39.


8. " .. Esta semana que entre ire á llevar un diseño de la Sala que come S. M. que la he de pintar luego y nos veremos". Esta carta inédita de Francisco Bayeu fechada en Madrid el 16 de marzo de 1774, además de facilitamos la fecha exacta de conclusión del boceto para este llamamiento del Palacio del Pardo, nos permite precisar la terminología empleada por el artista. (A)rchivo (G)eneral de (P)alacio, caja L02H, exp. n." 36.


9. "Asegurado el exponente de las promesas que quedan referidas, en la buena fe con que debía mirar los ofrecimientos, hizo el Bocero o Diseño, y por un efecto de la armonía que deseaba mantener con Don Francisco Bayeu se lo presentó". Carta de Francisco de Gaya a la Junta de Fábrica del Pilar de Zaragoza. CANELLAS, op. t1t., p. 22H.

11. FREEMAN BAUER, Linda, "«Quamo si disegna, si dipinge ancora»; some Observations 00 rhe Development of rhe Gil Sketch", Storia delrAr/e, XXXII, 1978, pp. 47-49.
12. Ambas composiciones son óleo sobre lienzo de 46,5 x 78 cm.

l0. REJÓN. op. cit., p. 39.


13. " ... Los que no saben que cosa es Clarobscuro se imaginan que sea blanco y negro, porque por lo regular los claros se piman con blanco, y los obscuros con negro, pareciendose aquel color á la luz, y el otro á las sombras; pero sin embargo no es así. El Clarobscuro no está en los colores sinó en el arte de usados, y consiste en saber disrribuir la luz y las sombras". AZARA, Joseph Nicolás de, Obras de D. Antonio Rafael AIengs, Primer Pintor de CatlJara del Rey, Madrid, l7HO, pp. 75-76.


14. AGP, leg. n." 2.745.

15. ESPINÓS DíAZ, Adela, "Un nuevo lienzo de Mariano Salvador Maella en el Museo de San Pio V de Valencia", Archivo de Arte Valenciano, LXX, 1989, pp. 84-H7.


16. Carta de Maella dirigida a Bernardo Iriarte, fechada en Madrid el 26 de agoSto de 1772. AGP. caja 13.626. DE LA MANO, José Manuel, "Nuevas aporraciones a la intervención de Maella en la decoración de la Colegiara de la Granja", Archivo Español de Arte, n." 2H4, 1998, P 3H6.


17. Carca de Maella dirigida a Bernardo Iriarte fechada en Madrid el 11 de septiembre de 1772. AGP. caja 13.626. lbídem.

18. PACHECO, op. cit., p. 48.,.


19. GiamhattiJta Tiepolo. Afaster o/ the Di! Sketch, Kimbell Are Museum, Fort Worrh (Texas), 1993.


20. SÁNCHEZ CANTÓN, Francisco José, "Cómo vivía Gaya. 1 El inventario de sus bienes. II Leyenda e hisrocia de la Quinta del Sordo", Archivo Españo! de Arte, XVIII, 1946, p. 105.


21. SANCHO, José Luis, "Mengs at (he Palacio Real, Madrid", The Budínton MaKazine, n." 1.1.,-" 1997, pp. 515-518. ROETfGEN, Sreffi, Anton Raphael MenKJ• 1728-1779, Munich, 1999, pp. 388-389.


22. Esre asunto ya se había indicado al hablar de los bocecos de Francisco Bayeu para la cúpula de la Colegiata de la Santísima Trinidad de la Granja. DE LA MANO, José Manuel, "Francisco Bayeu y los frescos de la cúpula de la Colegiata de la Granja", en Francisco Bayeu. 1734-1795, Zaragoza, 1996, p. 60.


23. CEÁN BERMÚoEz,Juan Agustín, Diccionario histórico tÚ los más ilustres profesores de las Bellas Artes en EJpaña, Madrid, 1800, r. Ill, p. 127.


24. MORALES, José Luis, "Un boceto de Antonio González Velázquez para la pintura del actual comedor de gala del Palacio Real de Madrid", Archivo Español de Arte, n." 258, 1992, pp. 239-240.


25. CEAN, op. cit., t. 11, p. 222.

26. "Amigo Don Martín Zapatee: Siento que me pida V ffi. una cosa que creo no le podre servir, pues los perros perdigueros chicos, creo se ha acabado ya la casta pues por Palacio no se ben, y antes avia muchos. En todo Madrid no se be uno, y a mas, el que yo rube, por rara casualidad me lo dio el Rey". Cana de Francisco Bayeu a Marrín Zaparee fechada el 15 de marzo de 1780. Archivo del Museo del Prado, carras de Francisco Bayeu, n.o 3. MORALES y MARiN, José Luis, Francls(o Bayeu. Vida y obra. Zaragoza, 1995, p. 236.


27. Aunque esta pimura junco con otros cuadros procedences de la testamentaria de Francisco Bayeu fueros seleccionados para pasar a engrosar la imporrante colección de don Manuel Godoy, parece ser que finalmente serían adguiridos por el diamantism Juan José Pugeo (ver "Apéndice documental").


28. Agradezco a Javier Jordán de Urríes que me haya señalado que esta misiva manuscrita era de letra de Bernardo Iriarre y no del marqués de Grimaldi como se pensó en un primer momento.


29. AGP, caja 13.626. Documento cirado en: DE LA MANO, José Manuel, "Nuevas aportaciones a la intervención de Maella en la decoración de la Colegiara de la Granja", Archivo Español de Arte, n. o 284, 1998, p. 386.

30. Cana de Francisco de Gaya al conde de Floridablanca fechada el 22 de septiembre de 17Bl. CANELLAS,Op. cit., p. 238.


31. Carta de Francisco de Gaya a la Junta de Fábrica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza fechada el 17 de marzo de 17H7. CANELLAS, op. tÍt., p. 228.

32. (A)rchivo del (T)errirario (H)istórico de (A)lava, armario 49, legajo 11, n.o 13.


33. GONZÁLEZ DE ECHAvARRI y CASTAÑEDA, Vicente, Alaveses ilustres. Biografías de D. Prudencia M,a de Verástegui y Mariaca y D. Diega Lorenzo del Prestamero y Sodupe, Viraria, 1900, t. 1, p. 225.


34. José María de Aguirre, V marqués de Montehermoso, era académico de mérito de San Fernando desde 1756 y sobrino de Tiburcio Aguirre Ayanz, vicepcoreccor de esta institución madrileña. Este personaje ya ha sido estudiado en profundidad sobre roda en su papel de intermediario entre la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País y el pintor Luis Parer. BLANCO Mozo, Juan Luis, "Varia Pareriana. 1 La familia Fourdinier. 11 Parer en el país Vasco: Su relación con algunos miembros de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País", en 1 Congreso de Pintura Española del siglo XV/lJ, pp. 3 I 2-315.

35. ATHA, armario 49, legajo 11, n." 13.


36. Con toda probabilidad el marqués de Montehermoso acudió a este artista porque en 1799 ya le había comisionado para realizar los rerraros de Francisco Policarpo y Mariano Luis Vicente de Urquijo con el fin de ornamentar la Sala Capitular de la Diputación de Álava. Antonio Carnicero 17481814, Madrid, Centro Cultural de la Villa, 1997, pp. 138-139.

37. "Como el q.e me remitieron p.r original tiene el calzon azul, y el calzan q.e me embiaron con el vestido es encarnado el uno de los rerraros va de un color y el orro de otro sin q.1: creo q.l" en esto pongan reparo maiormY' oyendo decir q.e se hace tamb.en novedad en los uniformes de los maesrrantes.
He conservado la postUra del original p.r temor de alterarle con orra tal vez el caracter del cuerpo p.r roda me ha tenido atado y con miedo y p.r esto no he dado gustO a Vmd con agregado de adorno alguno ni antiguo ni moderno". Ibídem.


38. Carnicero plantea al marqués de Montehermoso sus inquietUdes acerca de estOs retraros a disrancia:
"Mientras tanto hé podido terminar los dos retratoS del S.r D.n Prudencia q.e segun D.n Valentín dice elevo estar contento atendiendo al modo como se ha hecho. Yo considero imposible una gran semejanza no conociendo al sujeto y aun no dando los ultimas toques a mi presencia o no copiandole p.r Otro retraro q.e sobre lo parecido sea ramb.1l bien pintado p.n tengo esperanzas de q.l" se me cllmpliran mis deseos de vér la Vizcaya y entonces podremos dade un reroque o hacer otro q.(' nos dege satisfechos" Ibídem.
En una colección particular se conserva el cuadro de Carnicero que se regaló a Verastegui fechado el 11 de oCtubre de 1802. El retratado se presenta con el uniforme de maesrrante azul y una inscripción: "La M. N. y M. L. Provincia de Alava al Señor Don Prudencia Maria de Berastegui en reconocimiento de sus servicios" (óleo sobre lienzo, dimensiones: 126 x 98 cm). 39. GLENDINNIN(;, Niget, "Spanish invemory references to paintings by Goya, 1800-1850: originals, copies and valuations", BlIrliny,ton Alay,azine, 1994, pp. 100110.


40. Testamento de TaJeo Joseph Bravo de Rivera protocolízaJo el 22 de marzo de 1820 ante el escribano Martín Santín Vázquez. (A)rchivo (H)istórico de (p)rorocolos de (M)adrid, Pror. n." 2.\.94H, f. H6.


41 CEÁ", "1'. cÚ., r. !II, p. 12R ..


42. "Dos marcos para dos diseños de tapices q. S. A. los quiso. 260 rs .... Cuenca de gasros de Francisco Bayeu presentada el 27 de junio de 1785. AGP, lego n." 2.745.


43. Carca de Francisco de Gaya a Martín Zapater fechada en diciembre de 1778. CANELLAS. op. cit, p.
217.


44 .. Dos quadras de un palmo y ocho dedos de alto

45. JORDÁN DE URRíES y DE LA COLlI\A, Javier, "Sobre la Lista de las pinturas de Mengs, existentes o hechas en España", Boletín dd Al¡¡Jeo dd Prado, XVIII, n." 36, 2000, pp. 72-73.


46. AHPM, pror. 20.822, ff. 875v-876. ]O!WÁN DE URRíES y DE LA COLINA, Javier, "Mengs y el infante don Luis: Noras sobre el gusto neoclásico en España", en Co)'a y d Infante don LuÍJ de Borbón. Hotliwaje a la "[nfanta" doña María TereJa de Va¡¡abri.~a, Zaragoza, 1996, p. 95.


47. " .. En otra pieza interior de esta SacristÍa, que llaman de Capellanes, se hallan tambien buenas pinturas. Los Sueños de San Joseph y el Nacimiento del Señor son de Jordan. Hay otras dos pequeñas, y son parte de los borroncillos de Don Corrauo para la cÚpula de la Capilla". PONZ, op. tit., LVI, p. 66,


48. Ibídem.

49. "En la pieza del Deprofundis, á que se entra por el Claustro, hay algunos borroncillos de las pinturas en grande, que se hicieron para la Iglesia que posee en Roma la Provincia de Trinirarios de Castilla. El del martirio de Sanca Inés es de Marcos Benefiali: el de San Félix de Valois, S. Juan de Mata, y el Buen Pastor, de Don Antonio Velázquez, que los pintó hallándose pensionado en aquella Ciudad, en cuya ocasión pintó cambien las pechinas de la cúpula, todo á fresco, á excepción del Buen Pastor, que lo hizo para quadro de altar. De Gaetano Lapis. Pintor que tenia algun crédiro en Roma, es el San Juan de Mata con el Angel, y dos esclavos. El borroncillo de la bóveda de aquella Iglesia es de un tal Gregorio Guilielmi, Pintor Romano de mucha práctica á temple, y fresco, que despues fué á servir á la Corte de Viena". PONZ, op. cit., r. V, pp. 69-70.


50. Ibídem.


51. El16 de octubre de 1807 los pintores aludidos elegían cuarenta y seis cuadros en la tesramentaría de Nicolás de Vargas. En esta selección había numerosos cuadros de artistas flamencos y emre las pimuras españolas más interesantes se encontraban:
2 Paises Grandes de Murillo abreviados. 1.200 (reales vellón).
4 Paises de Murillo mas pequeños tambien ligeros. 2.400.
I S.n Geronimo de Pereda. 1.200.
2 Cavezas Degolladas de S. n Juan y S. n Pablo de Murillo. 1.200.
2 Floreros, de Arellano. ISO.
4 Borronciros, de Murillo el Hijo Prodigo. 800.


I Tablita de N.ra Señora de Rubens, borron. 100." AGP, Carlos IV (Casa), leg. n." 168.
52. " ... Los quadros fueron comprados por amadores de la pintura, que irán formando sus colecciones, y ya es muy notable la del Sr. D. Nicolas de Vargas, Oficial de la Secretaria de Hacienda, y en ella hay á mas de las pinturas orras muchas curiosidades". PONZ, Antonio, Viage de España, en que se da noticia de las cosas mas apreciables, y dignas desaberse, que hay en ella. Madrid, 1793, t. V, p. 322. En efecro Antonio Ponz ya había mencionado esta colección con anterioridad en relación a "varios platOs y orras piezas vidriadas". PONZ, Comentarios,op. cit., p. 107. Ceán Bermúdez desraca asimismo de "D. Nicolas de Várgas la numerosa colección que cada dia aumenta con inteligencia". CEÁN, op, rit" r. 1, p. XXIV. Hasta la presentación de este documento no existía ninguna noricia concreta de los cuadros que constituían esta colección, RaSE W AGNER, Isadore Joan, Manuel Godoy. Patrón de las artes y coleccionista, UCM, 1983, L 1, p. 80.

53. AGP, Administrativa, lego n:' 39.


54. El 14 de noviembre de 1842 Carlos Luis Peñarredonda ofrece" ... para su enagenacion entre los cuadros de su pertenencia los boct'ws que hizo Bayeu para los techos de la Capilla de Aranjuez". El 15 de diciembre de ese mismo año José de Madraza informa
. que atendiendo á que son bocetos de Bayeu para los techos de la Real Capilla de Aranjuez que podrían ser reparados con arreglo á ellos en caso necesario, creo útil bajo este aspecro su adquisicion por la Real Casa" Esta misiva iba acompañada por la siguieme relación de los bocetos:
"Cuatro bocems grandes de la media naranja de la Capilla del Real Palacio de Aranjuez.
Uno de la media naranja gue representa la Cruz con varios ángeles.
Otro gue corresponde al techo de la tribuna de SS. MM. en dicha Capilla.
Dos de la misma cúpula del Altar mayor" AGP, Administrativa, lego n." 38.


55. Cuando Francisco Muntaner se casa con la hija de Antonio González Ruiz, este pintor le da como dOte una serie de pinturas:
"Primeramente, una Nuestra Señora de la Concepcion, original de don Antonio Gonzalez, de dos varas de alto, y una, y media de ancho, con media caña dorada en mil y doscientos eS
Un San Antonio original del mismo don Antonio de vara y guarta de alto, y una de ancho, con media caña dorada á la romana en nuevecientos rr.S
Una Santa Rosa de Lima, original del mismo don Antonio de cerca de tres guarras de alto, y dos de ancho, con cristal entrefino, y marco de venturina en seiscientos y sesenta rr.S
Un San Gerónimo, sin marco de vara y tercia de alto de mas de vara de ancho, original del Guerchino en setecientos, y veinte reS
Un San Sebastian de vara y guarta de alto, y una de ancho, sin marco, original del Españoleto en guatrocientos r.S
Un Descanso en la huida á Egipto en tabla de tres guarras de alto y vara de ancho con media caña dorada en trescientos r. S
Dos Paises de vara de alto, y una y tercia de ancho, sin marcos originales del Guaspré Dughet y las figuras del Pusino, su cuñado en dos mil y guauociemos rr.S
Un guadro de la Familia Sacra original de dho d.n Antonio, de vara y tres quartas de alto, y una y media de ancho, con media caña dorada en mil y doscientos ft.' Una nta Señora del Rosario en ovalo de tres guartas de alto, marco tallado, y dorado en setecientos.
Una Santa Maria Magdalena pintada en tabla, otiginal de dho Don Antonio de tres guarras de alto, y dos tercias de ancho, y media caña dorada en seiscientos y sesenta e
Un ChristO Crucificado al espirat con ora S.n! San Juan, y la Magdalena, de medios cuerpos, de cinco guarras de alto, y cerca de vata de ancho pintado en tabla, con media caña dorada de venturina, original de dho d.n Antonio en mil r.S
Un Nacimiento de vara de alto y cinco guarras de ancho sin marco en ciento y cinquenta.
Una Santa Fran.ca Romana, sin marco de cerca de vara y media de alto, y cinco guarras de ancho en 180". Carta de pago y recibo recibo de Dote. otorgada por Don Francisco Muntaner y Muner. á favor de Doria Rosa González J Palomino, En 1 de octuhre de 1776, AHPM, prot. 19.00), ff. 26)-272v).


56. AHPM. prot. n." 17.344, ff. 36v-41 v. MORALES, Mariano Salvador Mella, op cit., pp. 325-326.

57. Óleo sobre lienzo de 64 x 31 cm.


58. Óleo sobre lienzo de 50 x 23 cm.


59. El artf: de los Bayeu, Zaragoza, Sala del Centro Cultural Edificio Pignatelli, 1991, nÚms. 25 y 36.


60. Archivo de la Academia de San Fernando, 23-4/1.


61. AZARA, "p. cit., p. 91.

 

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