José Aparicio

(Alicante, 1773 - Madrid, 1838)

Retrato de la Baronesa Mayneaud de Pancemont

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Firmado y fechado: "Roma 1812 José Aparicio" Adquirido recientemente por el MUBAG.

Óleo sobre lienzo. 125 x 100 cm

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José Aparicio, pintor de cámara del rey Fernando VII desde 1815, nació en Alicante en 1773, comenzando su primera formación artística en la Academia de San Carlos de Valencia. El 16 de noviembre de 1793 aparece en los registros de alumnos de la Real Academia de Bellas Artes de Madrid donde en 1796 obtuvo el primer premio de pintura con la obra titulada Godoy presenta la paz a Carlos IV así como con una Muerte de San Juan Bautista1. En 1799 José Aparicio obtuvo del rey Carlos IV una pensión de 12.000 reales para ir a estudiar a París y luego a Roma(2).

Durante su estancia en París fue el primer alumno español de David, que en esa época acogía en su taller del Louvre, por 12 francos al mes, alumnos a los que formaba en el arte de la pintura. David enseñaba a sus alumnos el dibujo de esculturas y modelos desnudos, y solo él decidía cuando el aprendiz, una vez que dominaba esta enseñanza, podía comenzar a pintar(3). De este modo Aparicio aprendió la importancia del estudio de la anatomía y la supremacía del dibujo sobre la pintura, de acuerdo con los cánones neoclásicos imperantes en las academias y defendidos por Jacques Louis David.

Antes de viajar a Roma, Aparicio expuso en dos ocasiones en los salones de la capital francesa. Su obra Atalía y Joás (Madrid, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando) fue expuesta en el salón de 1804(4) junto con un Combate de dos guerreros desaparecido. El año siguiente recibió como conde- coración la medalla de oro del gobierno francés y en 1806 presentó con gran éxito en el Salón La fiebre amarilla en Valencia(5).

En 1807 José Aparicio viajó a Roma donde continuó su formación artística. Un año despues, allí le sorprendió la llegada de José Bonaparte al trono de España y la sucesiva guerra de la Independencia. Debido a su oposición al nuevo régimen bonapartista, fue encarcelado junto con los otros pensionados españoles en el Castillo de Sant’Angelo, por lo que Fernando VII le concedió la cruz de prisionero civil a su vuelta a España. Los cambios políticos en la Península Ibérica, y las penurias económicas que conllevó la guerra, trajeron como consecuencia la interrupción de las ayudas económicas a los pensionados. Para hacer frente a su nueva situación Aparicio aprovechó sus dotes de artista para realizar retratos de clientes privados asi como para restaurar algunas obras. Este cuadro es un buen ejemplo de este tipo de retratos realizados durante su exilio forzoso en Roma.

La dama representada, Augustine-Anne-Louise-Denise-Josèphe-Adèle Mayneaud de Pancemont (1791-1867), era hija de Amélie-Joséphine Renault de Boucly y de Jean-Baptiste-François Mayneaud, barón Mayneaud de Pancemont y del Imperio(6). En 1811, se casó con Philippe-Camille- Marcelin-Casimir, comte de Tournon (1778-1833), barón del Imperio y heredero de los títulos y mayorazgo de su suegro, quien dos años antes fue nombrado por Napoleón, prefecto de Roma y del Tíber(7). Aparicio realizó el retrato de la esposa del Conde de Tournon en 1812 dos años antes del golpe de estado de Murat que supuso el final del cargo de Tournon en Italia y su vuelta a Francia en 1814.

ESCUELA FRANCESA, SIGLO XIX, ADÈLE
MAYNEAUD DE PANCEMONT, COMTESSE
DE TOURNON (1791-1867), ÓLEO SOBRE
LIENZO, FRANCIA, COLECCIÓN PARTICULAR

Gracias al estudio que el abbé Jacques Moulard dedicó a Tournon(8) ha sido posible recopilar ciertas informaciones sobre su esposa, la dama de nuestro retrato. En 1810 estando Tournon en Roma, comenzaron las negociaciones entre las dos familias para el contrato de matrimonio entre Camille y Adèle. Las descripciones en la correspondencia de estos años nos la describen con “...la frescura en el rostro, el aspecto saludable, la cintura favorecedora y el rostro agradable...”(9) El Conde de Tournon que no conoce a su prometida se muere de curiosidad por saber como es y un amigo común le escribe: “Todo en ella tiene un aspecto natural sin pretensiones, sin afectación. Es agradable, resulta bien hecha, de cintura mediana, sin ser bella ni precisamente muy guapa”(10). La última descripción citada dice que “es pequeña, pero de aspecto saludable y su rostro es mejor que mal; su padre y madre tambien tienen buena salud”(11). Camille de Tournon escribe que como conclusión a todos estos comentarios espera encontrar una esposa “no muy guapa pero tampoco desagradable” y curiosamente se lamenta de que nadie le hable de la dentadura de su prometida que a él le parece lo más importante(12).

Finalmente en agosto de 1811 Tournon de vuelta a Francia para su matrimonio, conoce personalmente a su futura esposa. En una carta a su madre fechada en Paris el 31 de agosto escribe: “Ella es perfectamente dulce, natural, sencilla en sus maneras; ama con cariño a su madre, sus hermanos, pero sin que su sensibilidad resulte excesiva. Se entretiene continuamente y con placer, dibuja bien, toca un poco el piano. Su rostro es agradable, sus facciones regulares, la cara redonda, la boca pequeña, los ojos castaños; es ordinariamente pálida, pero a veces se anima; su sonrisa tiene mucho encanto. Su cintura es de 5 pies 10 pulgadas, extremadamente fina. Todo su carácter tiene gracia y soltura; pero es de una delgadez extrema, algo que le quita mucho agrado, y le hace parecer más delicada”(13).

Las descripciones contemporáneas concuerdan con la imagen que Aparicio nos ha dejado de Adèle exceptuando lo concerniente a su extremada delgadez. Hay que tener en cuenta sin embargo que en 1812, fecha del lienzo, nació su primera hija Alix, y que cabe la posibilidad de que Adèle en el retrato estuviera embarazada lo cual explicaria su talla redondeada. Por otro lado sus rasgos un tanto ingratos comparados con los de otro retrato de autor anónimo conservado en una colección privada (Fig. 1),guardarían tambien una relación con su estado de buena esperanza. Aparicio la representa de tres cuartos de pie apoyada sobre un plinto clásico y con un convencional cortinaje como fondo. Adèle va vestida con un traje de talle alto de estilo imperio ornado de un gran cuello de encaje rígido denominado “Medici”(14). El chal indio de color naranja tan a la moda en esos años(15), contrasta con el rojo de la seda del traje. La actitud un tanto rigida del personaje asi como la posición de su brazo derecho recogiendo el chal, encuentran eco en las figuras hieráticas esculpidas en el plinto y en la postura de sus brazos. La moda imponía que “el chal ocupara siempre por lo menos una mano para sujetarlo, y era un accesorio muy apreciado en una época en la cual se buscaba de buen grado en la estatuaria antigua modelos de noble y graciosa compostura”(16). El gusto neoclásico imperante en la época y la formación de Aparicio en el taller de David, dan como resultado una imagen concebida como un bajo relieve coloreado en un retrato donde el dibujo domina sobre la pintura. La pincelada lisa y brillante y el interés en la fiel reproducción de la textura de los tejidos, recuerdan también la obra de Jean-Auguste-Dominique Ingres (1780-1867) que en ese mismo año de 1812 realizó en Roma el retrato de la suegra de Adèle, la Condesa de Tournon (Filadelfia, Museum of Art).

Aparte del otro retrato conocido de Adèle anteriormente citado, también en colección privada se conserva un bonito dibujo que representa a la familia del conde de Tournon en un interior doméstico y que está realizado por él mismo (Fig. 2).

almudena ros de barbero

1 Auge, Jean-Louis et Romaens, M.P., “José Aparicio y Inglada. Biographie”, cat. exp. Les élèves espagnols de David, Musée Goya, Castres, 24 junio-31 agosto, 1989, p. 23.

2 Ossorio y Bernard, M., Galería Biográfica de Artistas Españoles, Madrid, [1868], 1975, p. 40.

3 Benoît, Jérémie, “L’atelier de David”, La revue Napoléon, n° 6, abril-junio, 2001, p. 72.

4 Explication des Ouvrages de Peinture, Sculpture, Architecture, Gravure, Dessins, Modèles, etc. des Artistes vivans, exposées dans le Salon du Musée Napoléon, le 1er Complémentaire de l’an XII de la République, [1804], p. 2, n° 3 (“Athalie”)et C. P. LANDON, Ecole française moderne, Annales du Musée, I, Paris, 1832, p. 7-8, pl. 2.

5 Explication des Ouvrages de Peinture, Sculpture, Architecture, Gravure, Dessins, Modèles, etc. des Artistes vivans, exposées dans le Salon du Musée Napoléon, le 15 Septembre 1806, p. 1-2, n° 6 (“Epidémie d’Espagne”)

. 6 Reverend, Vte A., Armorial du Premier Empire, t. III, Paris, 1896, p. 214.

7 Sobre el conde Camille de Tournon en Roma ver cat. exp. Camille de Tournon. Le préfet de la Rome napoléonienne 1809-1814, Boulogne-Billancourt, Bibliothèque Marmottan (octubre 2001–enero 2002).

8 Moulard, Abbé Jacques, Lettres inédites du comte Camille de Tournon, Préfet de Rome 1809-1814, 1ère partie: La Politique et l’Esprit public, thèse complémentaire présentée à la Faculté des Lettres de l’Université de Paris pour le doctorat ès lettres, Paris, 1914. Moulard, Abbé Jacques, Le comte Camille de Tournon, auditeur du Conseil d’Etat, intendant de Bayreuth, préfet de Rome, de Bordeaux, de Lyon, pair de France (1778-1833), Paris, 1929-1932, 3 vols

9 Moulard, Abbé Jacques, op. cit., 1914, p. 134. Original en francés, las traducciones al español citadas son de la autora.

10 Ibidem, p. 134.

11 Ibidem, p. 134.

12 Ibidem, p. 134.

13 Ibidem, p. 144.

14 Blanc, Charles, L’art dans la parure et dans le vetement, Paris, 1875, p. 219-220.

15 Para una bibliografía detallada sobre la moda del chal en Francia en el siglo XIX consultar el cat. exp. Le Châle cachemire en France au XIXe siècle, Lyon, Musée Historique de tissus (diciembre 1983 – marzo 1984).

16 Racinet, Auguste, Le Costume Historique, t. VI, Paris, 1888, s.p. (“France.–XVIIIe-XIXe siècle”). Original en francés, traducción de la autora. l cat. exp. Le Châle cachemire en France au XIXe siècle, Lyon, Musée Historique de tissus (diciembre 1983 – marzo 1984).

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