Su formación artística se encuentra dentro del noucentisme y sus valores clásicos. Estudió en la Lonja de Barcelona y en 1909 realiza su primer viaje a París. Poco después, pasa cinco años en Marsella donde asiste a las clases de la escuela de Bellas Artes y en 1919 se encuentra de nuevo en París. Conoce a Derain, Picasso, Torres-García, Julio González, Bourdelle, Lipchitz, Zadkine, Auguste Herbin, etc. y visita las exposiciones de arte de vanguardia de la ciudad.
En 1921 realiza un viaje a Barcelona para exponer en las Galerías Dalmau. Dos años más tarde, se encuentra trabajando para el diario Paris-Journal eligiendo las imágenes que ilustran las críticas de arte y en 1924 firma un contrato con las Galerías Printemps para realizar los decorados de los escaparates. Su primera exposición individual en París se celebra en la Galería Bing (1927) donde recibió elogiosas críticas. En 1929 lo haría en la misma galería y en 1931 y 1936 en Worms-Billiet.
Su obra adquiere numerosos registros pictóricos desde el clasicismo, el expresionismo o el surrealismo hasta la abstracción. En la década de los treinta y parte de los cuarenta comienza a combinar la figuración con la abstracción geométrica. Pero, sobre todo, será los años de la II Guerra Mundial cuando su estancia en Zurich le permita encontrar un estilo propio al calor de El Grupo Allianz y la Galeria des Eaux-Vives.
Durante la posguerra participó en el Salon des Réalités Nouvelles. Sus composiciones se aproximan al informalismo siempre de tintes geométricos predominando las formas rectilíneas. La última etapa de su vida y trayectoria artística, es decir los años 70, se centran en la vuelta a las formas geométricas planas y fuertes gamas cromáticas.