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Vicente Camarón Torra (Madrid, 7.4.1803-Madrid, 2.4.1864) es uno de los máximos representantes de la pintura de paisaje romántica. Aunque, como veremos, también cultivo otros géneros, será en el paisaje donde se encuentre más a gusto y le proporcione mayores satisfacciones. Aún así, aunque fue apreciado en su tiempo, mucho más que en la actualidad, tampoco fue una de las principales figuras del movimiento romántico español. Desde un punto de vista profesional Vicente Camarón se encuentra en la generación bisagra entre los modos de hacer ilustrados y la carrera del artista isabelino. Aunque su formación parta de la ya tradicional Academia de Bellas Artes de San Fernando y su objetivo final sea ser profesor de esta institución y Pintor de Cámara de la Reina, también observamos como es un miembro destacado del Liceo Artístico y Literario Español, uno de las sociedades culturales, junto al Casino, el Ateneo, el Círculo de Bellas Arte o la Gran Peña, más importantes de la nueva sociabilidad burguesa. Así, la trayectoria artística y vital de Vicente Camarón puede ser un ejemplo de los sutiles cambios sociales del siglo XIX hispano a través del peculiar observatorio del mundo artístico.
Camarón Torra nace en Madrid el 7 de abril de 1803, hijo de José Camarón, uno de los pintores más importantes de la corte española de Carlos IV. A los once años, el 5 de octubre de 1814, se matricula como alumno en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando continuando la trayectoria artística familiar. Tras los convulsos tiempos de la Guerra de la Independencia conseguirá una educación artística normalizada dentro de los cánones de la ilustración española.
Tras su matriculación en la Academia de San Fernando las noticias sobre Camarón son muy escasas. Nada conocemos en la actualidad sobre la primera etapa de su producción artística. Con los pocos datos de los que disponemos hasta su nombramiento como académico de mérito de dicha institución en 1844 (su importante participación en el Liceo Artístico y Literario Español en donde es profesor y presidente de la sección de Pintura encargándosele la realización de las exposiciones que esta institución realizó en 1845 y 1846, su fama de paisajista y su docencia en los Estudios de la Trinidad) podemos deducir que su paso por la Academia como alumno no fue muy exitoso y que tuvo que sobrevivir al amparo de las nuevas instituciones que el gusto burgués iba creando. Desde un punto de vista social esta etapa poco conocida resulta muy interesante pues si bien es verdad que un pintor de éxito no tendría este tipo de carrera, también es cierto que la posibilidad que estas nuevas instituciones dan a pintores menos reconocidos nos permite conocer con mayor profundidad el ambiente pictórico fuera de la Corte y el desarrollo de un mercado artístico más amplio que en el siglos anteriores. También en esta época sabemos que contraerá matrimonio con Josefa Reynaldi el 31 de diciembre de 1826.
Tras esta etapa "oscura" su carrera profesional más reconocida se inició con su nombramiento como Académico de Mérito de la Academia de San Fernando en 1844, paso previo para su nombramiento como Pintor de Cámara de Isabel II el 7 de diciembre de 1847. A principios de 1849, el 7 de enero, será nombrado profesor de paisaje en la Academia de San Fernando optando en 1854 y 1856 a la Cátedra de esta especialidad aunque no consta que consiguiera su propósito. Un análisis de los pocos datos que poseemos de su trayectoria profesional nos llevaría a la conclusión de que nos encontramos ante un pintor reconocido por sus coetáneos pero no una celebridad que se gana la vida del modo tradicional (docencia en la Academia, nombramientos en la Corte y encargos particulares). Ahora bien, la férrea estructura de éxito creada en el siglo XVIII basada en un cursus honorum en la Academia de San Fernando y en los cargos en la Corte se resquebraja a lo largo del siglo XIX. Así, en el caso de Camarón, observaremos como nuevas instituciones, en este caso el Liceo, y nuevos clientes, como la serie de obras realizadas para el marqués de Santamarca, logran crear un mercado más amplio que permita la supervivencia de un mayor número de pintores.
El arte pictórico de Vicente Camarón Torra está marcado por sus paisajes. Influidos por los paisajes holandeses del siglo XVII y por los ingleses de su época, los paisajes de Camarón, todavía no bien estudiados, tienen un toque romántico y son fácilmente identificables por sus tonos pardos y apagados. Esta sensibilidad romántica no será posteriormente reconocida por el gusto realista cayendo la figura de Camarón en un olvido no muy justificado. Además de los paisajes, la producción de Camarón abarca la decoración al fresco de algunas salas del Congreso de los Diputados y el Palacio de Aranjuez o el esmerado dibujo para la serie de litografías de grandes cuadros que llevó a cabo bajo la dirección de José Madrazo para la Colección litográfica del Rey de España.
Entre estos trabajos oficiales, sus clases en la Academia y los paisajes encargados por particulares, Vicente Camarón desarrollará una sólida carrera que concluirá en Madrid el 2 de abril de 1864 víctima de una hepatitis crónica.
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